La oposición socialista apoya a Carrasco para librar a la Diputación de Gersul
La presidenta lleva hoy al Pleno el debate para explicar a la Corporación los motivos para dejar las riendas del consorcio provincial de residuos
En su cruzada para conseguir que la Diputación deje la presidencia de Gersul después de doce años a su frente, la presidenta llevará hoy al Pleno de la institución provincial la propuesta para la modificación de estatutos del consorcio, con el objetivo de conseguir variar el punto que fija a este organismo como cabeza. Tal y como aseguró ayer no podrá someterse a votación, ya que no forma parte como tal del orden del día de la sesión ordinaria, dada la premura de la propuesta que ha impedido su inclusión entre los temas del debate.
No obstante, Isabel Carrasco comentó ayer a este periódico que informará a la Corporación sobre la situación que ha desembocado en esta propuesta, a la que tratará de sumar a la oposición.
Precisamente ayer, el portavoz del PSOE en el Palacio de los Guzmanes, Demetrio Alfonso Canedo, confirmó que los socialistas en la institución provincial apoyarán la modificación de los estatutos de Gersul para que la Diputación no tenga la obligación de presidirlo.
«Creemos que no tiene por qué ser la presidenta nata y así lo apoyaremos si se modifican los estatutos», recalcó. Además, tal y como señaló el lunes su jefe de filas en el partido y alcalde la ciudad, Francisco Fernández, respalda que sea el PSOE, como fuerza mayoritaria quien se haga cargo del consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos y Urbanos de la Provincia de León.
La impopularidad que la subida de los recibos de Gersul ha suscitado en toda la provincia por parte de vecinos y empresarios marcó el punto de inflexión en una gestión, la del consorcio, que desde hace tiempo acuciaba a la institución provincial como cabeza del consorcio.
Motivos encadenados. También una tensa relación con la UTE, concesionaria del sistema provincial del tratamiento de residuos, por la deuda acumulada a lo largo de estos años, la morosidad de los ayuntamientos (roza los 20 millones de euros) y la saturación del Servicio de Recaudación del Palacio de los Guzmanes que desde el 2005 se encarga del cobro de los recibos (con la necesidad de reforzar la plantilla para sacar el trabajo adelante) resumen las principales causas que han empujado al equipo de gobierno de la Diputación de León a tomar la decisión y a conminar al PSOE a presidir la asamblea al tratarse de la fuerza mayoritaria, con prácticamente un 54% de los votos.
El responsable de los socialistas leoneses, Francisco Fernández, aceptó el reto lanzado por Carrasco no sin antes ironizar sobre la situación.
«El PP cada vez que tiene que resolver un problema se achanta, se agravaa el problema y lo traslada a quien puede resolverlo; no tendríamos problemas para gestionar Gersul», dijo.
Por su parte, la presidenta le advirtió: «Presidir no es sólo sentarse aquí, hay que dirigir el consorcio, recaudar la tasa y todo lo demás».