León refuerza la presión social y jurídica contra la Sama-Velilla
El movimiento ciudadano contrario al trazado de alta tensión acentuará su estrategia ante la ofensiva política del Gobierno para sacar adelante el proyecto
La Sama Velilla no saldrá de la calle mientras el proyecto no se diluya. El movimiento cívico que ha logrado poner contra las cuerdas el trazado de alta tensión que desde hace un cuarto de siglo espera para verse reflejado en torretas de 80 metros de altura, ha decidido acentuar la presión social para mantener el pulso a los gobiernos central y asturiano y castellano y leonés, y a Red Eléctrica Española. Frente al discurso firme de los representantes del ejecutivo del Principado de Asturias que insisten en que la línea es necesaria, frente a la insistencia de los delegados gubernamentales en la comunidad vecina que aluden al interés general del proyecto, frente al discurso ambiguo de los cargos electos socialistas según crucen el Pajares o hablen a este lado de la cordillera, Salvemos la Montaña Leonesa, o el movimiento Cívico contra la Sama Velilla, opone sus armas: el frente jurídico, con el asesoramiento de la consultora Ecourban, que se ha ganado en los últimos años un prestigio formidable tras redondear intervenciones eficientes en litigios medioambientales en los que ha tenido enfrente a administraciones de ámbito provincial, autonómico y europeo. Junto al refugio en los tribunales, el colectivo que ha logrado que la Sama Velilla se aproxime a un El Álamo para Rodríguez Zapatero en León retomará la presión política con el fin de que los despachos institucionales sean correa de transmisión del descontento y la oposición de León al proyecto.
En las próximas semanas se concretarán movilizaciones y actos sociales en los que representantes del movimiento anti Sama Velilla mantendrán la respuesta al propósito del Gobierno de pasar el norte de León 80 kilómetros de tendido eléctrico. La postura de León resulta inamovible: retirada incondicional del proyecto que tiene más respaldo que las portavocías de Areces o Trevín.