La industria azucarera detendrá la actividad por falta de materia prima
Los campos encharcados impiden el arranque de remolacha y sólo quedan 60.000 toneladas para entregar a la fábrica de La Bañeza, que cerrará en una semana

La industria azucarera está obligada a detener la campaña; los cultivadores sufren pérdidas que irán
Los imprevistos se suman a la campaña azucarera en León: en siete días la fábrica de La Bañeza tendrá que parar máquinas por falta de materia prima. El frío, la nieve y las heladas, y el más que evidente exceso de agua en la provincia han condicionado los arranques programados por los cultivadores y, en la mayoría de los casos, con perjuicios para el género que ya había sido extraído de la tierra.
El cierre es inevitable porque no queda mercancía para entregar en fábrica más allá de las 60.000 toneladas, que con la capacidad de molturación de la que dispone la factoría de British Sugar en La Bañeza no llegarán para más allá de una semana. Según ese límite de trabajo, el próximo fin de semana, el primero del año 2010, se detendrá la elaboración de azúcar.
El desfase del calendario de arranque y entregas elaborado por cultivadores y transformadores ya ha obligado a la industria a trasladar a La Bañeza remolacha que tenía asignada a otras fábricas de la zona norte; así ha sucedido desde la factoría de Miranda de Ebro, con una zona de influencia sobre cultivos fuertemente afectada también por una climatología adversa. Con esa aportación, la factoría azucarera leonesa ha mantenido unos niveles altos de molturación en las últimas semanas.
El sector azucarero, hasta ahora ajeno a los inconvenientes que persiguen el sector primario leonés en otras formas de cultivos y producción, está ante una incógnita: sobre el tiempo que durará el cierre de la fábrica y sobre la planificación para recomponer el calendario de arranques de cultivo, de entregas en fábricas y molturación.
La peor de las incidencias se la llevan los cultivadores, que asumen ahora tanto en descuento en las entregas como en la polarización del producto. Quedan en el campo 440.000 toneladas de remolacha; es posible que el cierre precipitado de la azucarera con el estreno de enero y del nuevo año, coincida con el ecuador de la campaña azucarera iniciada el pasado mes de noviembre, que tenía cien jornadas de trabajo por delante. Hay previsiones negras para vislumbrar a estas alturas el momento en el que el laboreo pueda regresar a las zonas azucareras de León; tanto a las consagradas (el Páramo) como a las de nuevo cuño (los Payuelos); todas afectadas por una balsa de agua.