La residencia de Villaornate y Castro se inaugurará en la primavera del 2011
El Ayuntamiento adjudicó el contrato de construcción y gestión del centro, que tendrá 47 plazas de residentes y 15 de externos, por 1,4 millones de euros

El Ayuntamiento de Villaornate ha logrado sacar adelante uno de sus proyectos más urgentes.
El Ayuntamiento de Villaornate y Castro adjudicó en el pleno celebrado el pasado 28 de diciembre la construcción y gestión de una residencia de la tercera edad en el municipio por un montante de 1,430 millones de euros a la empresa Clece S.A., según venía publicado el pasado martes, 12 de enero, en el Boletín Oficial de la Provincia.
Según afirmó la alcaldesa, Sinesia María Ferreras Domínguez, con esta obra «se cumple uno de los objetivos que nos habíamos marcado para esta legislatura».
La nueva residencia se construirá en un solar que el Ayuntamiento adquirió para tal fin en la localidad de Villaornate. El centro tendrá 47 plazas de internos y otras 15 de externos. Y, según señaló Ferreras Domínguez, creará más de 20 empleos directos, algo muy importante para un municipio que como todos los del medio rural sufre la despoblación por falta de expectativas laborales.
La primera piedra, en breve . Las obras comenzarán en las próximas semanas. «En los próximos días firmaremos el contrato con la empresa y en cuanto el tiempo lo permita se iniciarán las obras», aseguró la alcaldesa quien añadió que espera que el centro pueda inaugurarse para la primavera del año 2011, ya que tiene un plazo de ejecución de 13 meses.
Con el dinero de los chopos. El casi millón y medio de euros que costará la residencia será costeado íntegramente por el Ayuntamiento, que no cuenta con ninguna subvención. El dinero proviene principalmente de la corta de chopos en el municipio y «de la buena gestión que tanto esta corporación como las anteriores han hecho en el Ayuntamiento», afirmó la regidora.
La alcaldesa destaca el haber dejado solucionado el problema de la gestión del centro en el mismo contrato de la construcción del mismo, «porque nos preocupaba que hiciéramos el edificio y quedase parado si no había ninguna empresa interesada en gestionarlo. Ese problema así ya está solucionado». La empresa adjudicataria deberá pagar al Ayuntamiento un canon de 30.000 euros anuales por el uso y gestión del edificio, que no deberá hacer efectivo durante los diez primeros años ya que deberá encargarse de amueblar las instalaciones cuyo coste asciende a 311.000 euros. El contrato de gestión es por diez años prorrogables a otros diez más.
Finalmente, Sinesia María Ferreras comentó que el Ayuntamiento había conseguido algunas mejoras más que «van a repercutir en beneficio de los usuarios del municipio».