«Están enfrentados unos vecinos contra los otros, esto es terrible»
-Los manifestantes lo acusaron a usted el domingo de falta de autoridad y de sensibilidad en este asunto. ¿Qué tiene que decir a eso?
-No opino, no tengo nada que responderles. Yo hablo de principios, de lo que debe hacer cada uno.
-¿Qué les diría a quienes se oponen a los monjes?
-Que traten de hacer que el pueblo viva unido, que no creen discusiones dentro del pueblo que hacen daño a todos. Están enfrentados unos vecinos contra otros, eso es terrible en un lugar tan emblemático del Camino. El que quiera ir a la iglesia que vaya, el que no, que no vaya, pero que creen un estado de entendimiento, de armonía, de colaboración por el bien del pueblo.
-¿Cree que son quienes rechazan a estos religiosos los que crean división?
-Sí. Algunos igual no dicen lo que piensan aunque no estén de acuerdo. Por razones de vecindad a veces mucha gente no está de acuerdo, pero calla. Dice un dicho que el que calla consiente. Yo creo que el que calla no dice nada. Que entiendan que estamos en una sociedad donde los poderes están separados. La Iglesia nunca se va a meter en las juntas vecinales, ni a decirles qué es lo que tienen que hacer. ¿Crear una asociación eclesiástica? No sé dónde están mirando. ¿Quiénes son ellos para querer controlar los bienes de la Iglesia? Pero si los que hablaron conmigo me confesaron que no iban a misa... y quieren gobernarla.