«La restauración recuperará el monumento para la conectividad»
Las obras de restauración de La Peregrina, en las que se han invertido 4,87 millones de euros, redescubren la belleza de uno de los hitos de la ruta jacobea

Las obras no cesan en el interior del monasterio.
El sentido común, un exhaustivo conocimiento previo del edificio y ciertas dosis de intuición han sido claves en los hallazgos dada la complejidad del proyecto de restauración. José Ramón Sola, que lleva diez años estudiando La Peregrina,.
Además de restaurar los paramentos y el edificio histórico de la iglesia, el proyecto tiene el objetivo de rehabilitación del conjunto y construir un edificio nuevo para el Centro de Documentación del Camino de Santiago. Será un edificio muy horizontal, que formará casi un zócalo del conjunto, separándose del edificio ligeramente de forma que tengan presencia las fachadas del propio edificio, y que permitirá «contemplar la fachada sur, la real de la iglesia, no la fachada sur tapada por el claustro de la iglesia».
La Peregrina empieza ahora a mostrarse tal y como fue concebida, pues cuando comenzaron las obras de restauración estaba terriblemente deteriorada. Para Javier Rivera Blanco, experto en patrimonio y presidente de la Fundación Instituto Europeo Camino de Santiago, cuya sede será el futuro edificio anejo a La Peregrina, la restauración «permitirá recuperar el monumento para la colectividad», instalando una serie de actividades en su interior como una exposición permanente sobre grandes personalidades que han realizado el Camino de Santiago, además de exposiciones temporales. También albergará un archivo y una base documental de la ruta jacobea, sobre todo del Camino francés y de una biblioteca que empezarán a formar.
«La Peregrina ha sido siempre la hermana pobre de Sahagún, una gran desconocida, y no es una expresión desde el cariño que le tengo al edificio, sino que esta intervención nos ha dado suficientes pruebas, hasta el punto de que el levantamiento arquitectónico que realizamos nos hizo descubrir una planta insospechada», precisa José Ramón Sola. El tiempo parece que le está haciendo justicia.