Cabañas sostiene que existieron dos campos de concentración
El miembro de la ARMH José Cabañas González manifestó ayer que además del conocido campo de concentración de Las Fajeras, durante los años de la Guerra Civil Astorga contó con una segunda instalación de este tipo en Santa Marta.
En declaraciones a este periódico, el promotor de la exhumación de la fosa de los bañezanos, en Izagre, criticó ayer «la que el régimen franquista realizó» y aseguró que «el niño Gerardo Gavela, de unos 7 años, no fue asesinado como divulgó el régimen». Según su versión, el niño presenciaba desde una casa el cruce de disparos entre «republicanos que defendían la casa consistorial y los alzados. Fue una bala perdida la que mató al niño, pero no se puede responsabilizar a los republicanos de su muerte».
Las enfermeras de Somiedo. Cabañas aseguró que la tergiversación alcanza también a las enfermeras muertas en Somiedo: «No existió martirio ni vejaciones, ni tortura en el alto de Somiedo, según uno de los testigos que se encontraban allí, hacia el 28 de octubre de 1936», y asegura que responsabiliza de la versión hasta ahora conocida «a la propaganda del régimen».
El miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica destacó el papel del poeta astorgano Luis Alonso Luengo en la represión, al que indicó como «uno de los jueces especiales» para el gremio de comunicaciones y correos, «según ha publicado Juan Carlos Bordes Muñoz en su libro, con el patrocinio de la Fundación Largo Caballero».
Alcalde, masón y mártir. Para quien no faltaron los elogios fueron para Miguel Carro Verdejo, que fue alcalde de Astorga, «del que se ha demostrado que se hizo masón en su último viaje a Argentina. Este sí que fue mártir», aseveró José Cabañas en sus declaraciones.