Villa mozárabe, fuero, dehesa y hotel de lujo

Las instalaciones han sufrido una profunda reforma.
Dehesa la Cenia es mucho más que un complejo arquitectónico singular en medio de una inmensa parcela de encinares milenarios. Su pasado lejano como «Villa Acenia» deja constancia de su origen mozárabe, al igual que las poblaciones de Villalquite o Vollomar, entre las que se localiza la finca. En el año 1155, fue donada por el Rey Alfonso VII y su hermana doña Sancha para integrase dentro del patrimonio cercano al monasterio de San Miguel de Escalada. Referencias a su pasado, también se encuentran en las inscripciones que aún pueden leerse en una de las paredes del monasterio, y en el texto foral o Fuero de La Cenia, otorgado en el año 1288 por el Prior de Escalada en favor del concejo de Mansilla de las Mulas, con el fin de deslindar las respectivas atribuciones señoriales sobre la villa. La construcción de la casa, a principios del siglo pasado, convirtió a La Cenia en dehesa, recordada fundamentalmente por haber sido habitada y utilizada como taller, por el escultor Víctor de los Ríos, cuya obra aún puede apreciarse en algunas estancias de la casa, como en la capilla.