La rehabilitación mantiene el aspecto original de la ermita
El templo ha sido recuperado con una inversión de 145.000 euros procedentes de la Consejería de Fomento. Las humedades y el deficiente mantenimiento habían puesto en peligro la ermita cuya construcción data del siglo XVIII y en las que se celebran varias romerías en honor a Santa Catalina.
La rehabilitación fue terminada hace pocos días, y en los trabajos de remodelación se ha intentado mantener en todo momento la estuctura original del templo asi como recuperar los frescos de la bóveda que se encontraban muy deteriorados. Incluso, frente a lo que se recogía en la memoria inicial, se decidió dejar al descubierto el zócalo ya que la piedra se encuentra en mejor estado del que en un principio pensaron los expertos.
Los trabajos han seguido el ritmo previsto, y la ermita volverá a ser desde hoy el escenario de multitud de romerias que los vecinos de la zona celebran cada año. En la memoria del proyecto, dirigido por el arquitecto Jesús Manuel Álvarez, se señala que la edificación ha experimentado varias intervenciones en los últimos años para evitar la ruina, aunque han sido «de mero mantenimiento, tratando sobre todo de evitar los problemas de humedades» y que han conseguido evitar su ruina pero «han desfigurado en gran medida su edificación».