Reportaje | A. DOMINGO
Un cambio en el corazón de la ciudad
La reforma gana espacio y trata de aunar historia y modernidad
La supresión de la fuente y la reordenación del tráfico han permitido ganar espacio en la plaza Mayo
Maquinaria y obreros dan ya el relevo a los primeros actos -”este fin de semana, la Feria de Stocks y el Día de la Comarca-” que se celebrarán en la plaza Mayor de La Bañeza de nuevo aspecto. A falta de plantar de algún detalle, la concesionaria de la reforma ha solicitado en los pasados días ya a la Consejería de Fomento la entrega de la obra.
Punto neurálgico de la ciudad, los bañezanos ya la examinan y el proyecto, que salió a concurso de ideas en el año 1997, diseña el espacio tratando de aunar tradición y modernidad, razón por la que se han instalado un grupo de tres mástiles coronados por proyectos de luz, con los que se rinde homenaje al kilómetro 303 de la carretera Nacional VI, que discurrió por la plaza, así como a la farola que, en otro tiempo, distinguió al lugar -”hoy trasladada a la plaza de El Salvador-”.
Con la misma intención se ha construido una fuente, en el rincón que se forma a la derecha de la entrada de la calle de Astorga. Se trata de rememorar con ésta a la que, durante casi medio siglo, se demolió a mediados de enero y que sirvió de glorieta con la que distribuir el tráfico durante casi medio siglo.
La materialización del proyecto ha convertido la plaza Mayor en un espacio diáfano, sin los obstáculos que suponían la fuente, así como las vallas que protegían a los viandantes de los vehículos que cruzaban las carreteras de La Coruña y Sanabria.
Por otra parte, es intención de los redactores del proyecto, Juan Carlos Ruiz Martín y Encina Blanco Díaz, destacar los edificios más nobles del punto neurálgico de la ciudad, el Ayuntamiento y la Iglesia de Santa María, y los edificios modernistas que aún se conservan, que constituyen el principal patrimonio arquitectónico no sólo de este lugar, sino de toda la ciudad.
Adoquín, baldosa y mármol. Para la pavimentación se ha elegido adoquín para las zonas de rodadura de vehículos y aparcamiento -”si bien se han suprimido las plazas de aparcamiento, se ha habilitado una zona para carga y descarga de mercancías-” y para el entronque con las calles de Fernández Cadórniga y Juan de Mansilla. En le resto, mármol gris y blanco y baldosa crean un entramado en forma de red, que trata de conectar este espacio con la reforma que, en su día, se acometió de la calle de Astorga. Cabe destacar que el tráfico se mantiene en sentido Sanabria -”el Ayuntamiento decidió suprimir el sentido León tras la reforma de las calles El Reloj y parte de Manuel Diz-”.
Aún faltan algunos detalles para completar el trabajo. El Ayuntamiento ha decidido que los árboles no se plantarán hasta el otoño. Por una parte, varios ejemplares se colocarán en Fernández Cadórniga -”los huecos se han tapado temporalmente con adoquín-”, junto al templo, mientras que la nueva fuente y sus bancadas de mármol acogerán otros. Media docena de árboles sustituirán a las encinas que antes flanqueban la entrada a la parroquia, arrancadas en la primera fase de las obras, tras la demolición de la fuente.
Por otra parte, fuera del proyecto de la obra, el Ayuntamiento instalará bolardos que separen la calzada de la zona reservada a peatones. Del mismo diseño que el resto de los que ya se pueden ver, tendrán la particularidad de poder desmontarse, facilitando la celebración de actos -”instalación de escenarios, carpas para ferias, etcétera-”.
Las obras, que ha ejecutado la empresa Construcciones Arcebansa, S.A., ha costado 567.000 euros, sufragados en su integridad por la Consejería de Fomento. Los trabajos se han prolongado de mediados de enero a final de julio, con un pequeño paréntesis durante el carnaval.