La Junta teme que la mortandad de ciervos de Zamora haya llegado a León
Aparecen seis ejemplares muertos en Pozos, Corporales, Morla y Nogarejas

El cervatillo encontrado en Nogarejas.
La mortandad de ciervos por una enfermedad infecciosa desconocida que se ha producido en los últimos días en la vecina Zamora parece haber alcanzado León. La Delegación Territorial de la Junta confirmaba ayer la muerte de seis ciervos en las localidades de Pozos y Corporales, en el término municipal de Truchas, y en Nogarejas y Morla de la Valdería, en el municipio de Castrocontrigo.
«A día de hoy, los ciervos que se han encontrado muertos en la provincia de León presentan la misma sintomatología que los de Zamora», confirmaba ayer el delegado de la Administración autonómica en León, Eduardo Fernández, que señaló que en la determinación de las causas trabaja personal de la Consejería de Medio Ambiente y veterinarios de Sanidad Animal adscritos a la de Agricultura, ante las dudas que despierta la enfermedad.
Las investigaciones realizadas hasta el momento por los técnicos de la Junta descartaban ayer la lengua azul o de la enfermedad hemorrágica del ciervo -”en el lenguaje coloquial, virus del ciervo-” como causas de la muerte de los seis animales de León. Fernández indicó que el trabajo para determinar la enfermedad consiste en «buscar y descartar», de manera que las pruebas de las dolencias citadas han resultado negativas.
«No afecta a otras especies». Según un despacho de la Agencia Ical fechado ayer en Zamora, el delegado de la junta en esta provincia, José Alberto de Castro, aseguró ayer que se trata de una enfermedad infecciosa que únicamente afecta a los ungulados, y negó que la aparición de otros animales muertos en los montes zamoranos tengan relación con esta enfermedad. En este mismo sentido, el delegado en León desmentía ayer los rumores según los cuales también se habrían encontrado vacas muertas en las mismas circunstancias: «Nadie se ha dirigido a los servicios veterinarios de la Junta en la provincia de León para dar parte de vacas muertas», señaló. En parecidos términos, un comunicado de la Junta señalaba que la enfermedad «no está afectando a ninguna otra especie silvestre ni doméstica, por lo que no se espera que la ganadería pueda resultar afectada.
El recuento de animales muertos en la Sierra de la Culebra y las comarcas de Sanabria y La Carballeda ascendía a 79 ciervos y corzos en dos semanas. En los seis casos registrados en León todos los animales eran hembras, que no presentaban heridas o lesiones que justificaran su muerte. Ayer, no se conocía caso alguno de corzo muerto.
Las necropsias practicadas en los cadáveres encontrados en Zamora y León se han remitido al Laboratorio Regional de Sanidad Animal de León y al laboratorio español de referencia de sanidad animal de Algete (Madrid).
La Junta ha dado instrucciones a los agentes medioambientales de la comarca y zonas próximas para que extremen la vigilancia para «detectar ejemplares muertos o enfermos». Además, el Servicio Territorial de Medio Ambiente de León «está llevando a cabo un estricto protocolo de actuación y seguimiento de este proceso», informó el ejecutivo regional en un comunicado.
«Medidas urgentes». Por su parte, los procuradores socialistas por León exigieron ayer al Gobierno castellano y leonés «medidas urgentes» para evitar la muerte de más ejemplares y «la máxima transparencia posible» en la información sobre un asunto del que «nos hemos enterado por los alcaldes», según ponía en boca de su portavoz, Inmaculada Larrauri, un comunicado.
A estas manifestaciones, el delegado de la Junta señaló que «ya está en marcha» la investigación y que, una vez se determine la enfermedad y las vías de contagio se aplicará el tratamiento oportuno. «Informaremos con total transparencia del número de ejemplares que vayan apareciendo muertos», añadió el delegado territorial.