Reportaje | A. Domingo
Donan dos veces la sangre de su cuerpo

Un instante de la asamble de los donantes de sangre.
Valeriano Freile, de San Justo de la Vega, Eloy González, de San Román, y los astorganos José M. Bregón, Rafael del Río, Julián Benito, Diosdado Otero y Enrique Morán donaron su sangre en el año 2009 en 30 ocasiones. A 450 centímetros que contiene cada bolsa que se extrae, supone que se les extrajeron en doce meses 13,5 litros de sangre, lo que supone dos veces el volumen de este fluido en una persona corpulenta.
Es éste el motivo por el que ayer recibieron la distinción de oro de la Hermandad de Donantes de Sangre de León, en un acto incardinado en la reunión de la directiva provincial de esta organización. Otros dieciséis voluntarios recibieron la medalla de plata, por veinte donaciones (9 litros) en el mismo periodo. Fueron Javier Otero, Sheila Cubillas, lucía Martínez, Jorge Carlos Ibáñez, Elisa Santos, Isabel Miguélez, Rocío Fernández, Miguel Martínez, Silvia Herrero, Ana María García, Tránsito Llamas, Rubén Miguélez, Rosario González, Eva María López García, Florinda Fuertes y Juan Pedro Cabezas.
Todos ellos son la punta del iceberg de una hermandad comarcal, la de Astorga, que preside Magín García de Luis, con 1.300 socios y un promedio de 52 donaciones anuales por cada mil habitantes, cuando la media nacional está en 39 y en 37 la de la provincia. Los pueblos más activos en esta asamblea son San justo de la Vega (130 donantes), Estébanez de la Calzada y San Román, con 40 cada uno, números muy altos si se tiene en cuenta su población.
Fidelizar al donante. La directiva provincial quiso con su visita a Astorga reconocer la labor de los voluntarios de la zona e impulsarla, en una acto en el que estuvo presente el alcalde, Juan José Alonso Perandones, así como representantes del regimiento de Artillería y de la Policía Nacional y en la que se anunció un acto especial para la inauguración de la calle de los Donantes de Sangre de Astorga, que se sitúa en las inmediaciones del solar en el que se construye el nuevo centro de salud.
El presidente nacional de los donantes, Martín Manceñido y secretario general de la hermandad leones, explicó ayer los actos de homenaje tratan de fidelizar al donante. «Información, buen trato y el reconocimiento de la trascendencia de un gesto que salva vidas todos los días» son la clave para mantener el ánimo de quienes donan su sangre. «Son gente que tiene buena salud generosidad y creen en la vida. En su mayoría, se apoyan en los valores cristianos, aunque no se rechaza a nadie por razones de etnia o credo», explicó.
Manceñido indicó que «75 personas no se mueren cada día en España gracias a las transfusiones, lo que significa 27.375 vidas salvadas por año», a la vez que indicó que los nuevos tratamientos que se basan en los derivados de la sangre supone una mayor demanda del fluido de la vida para su aplicación.