Solución a nuevas necesidades
La asociación de alcohólicos rehabilitados, con un 67% más de usuarios, contrata un técnico y edita un manual de ayuda
La Asociación de Alcohólicos Rehabilitados (Arba) ha visto crecer en un 67% en los últimos meses el número de enfermos que acuden a terapia en el centro, que han pasado de los quince habituales a una media de veinticinco, según apuntó ayer la psicóloga de la entidad, Montserrat González. Del mismo modo, ha crecido el número de participantes en las terapias de familia, hasta alcanzar las treinta y cinco, cuando lo habitual era que fueran la mitad, dijo.
«El 2010 es el año más fuerte en cuanto a nuevos ingresos», precisó la psicóloga, que atribuyó el hecho a que «la asociación cada vez es más conocida» y lo desvinculó de la situación de crisis económica ya que «cuando alguien se plantea solucionar sus problemas con el alcohol suele llevar entre quince y veinte años de consumo», explicó. Lo que sí precisó la psicóloga de la entidad fue que el endurecimiento de la ley de Tráfico ha colaborado en el crecimiento del número de personas que buscan rehabilitarse.
Arba recibió recientemente una subvención de 4.500 euros de la Diputación para el programa Intervención Terapéutica con Enfermos Alcohólicos y Familiares, que permitió la contratación de un técnico, en concreto una trabajadora social, dijo González.
Además, y gracias a otra subvención de 1.000 euros de la consejería de Sanidad, la entidad está a punto de editar un manual de autoayuda para quienes padecen problemas de alcohol. La tirada será de 500 ejemplares y será distribuida en las sedes de los recursos sociosanitarios de la zona, como centros de salud y de acción social. «Con esta publicación queremos hacer que quien la lea considere si tiene o no problemas con el alcohol y decida si sigue con su consumo habitual o necesita un cambio de hábito», explicó la psicóloga. El manual saldrá a la calle previsiblemente la próxima semana.
Arba, que lleva funcionando 16 años y abarca una amplia zona que llega hasta el Páramo y la Cabrera, trabaja sobre todo la rehabilitación, aunque también plantea actividades de prevención y de fomento de un ocio saludable al margen del consumo de alcohol.