El trayecto no es peligroso para el caminante, según Soto
El concejal de Cultura Tradicional y Valores Autóctonos, Enrique Soto, admitió que la ruta discurre en parte por el interior de un coto de caza pero matizó que esta situación «no es única en España» y que otros lugares de interés ecológico «comparten ambos usos». «Incluso algunas rutas discurren por pleno monte», dijo. También indicó que la señalización del recorrido «está ubicada en caminos públicos en los que no hay indicaciones de prohibido el paso ni de propiedad privada, y en ningún momento indican al caminante que se interne en la arboleda, donde sí podría haber problemas», al tiempo que señaló que «los cazadores no pueden disparar a menos de una distancia determinada de los caminos».
Soto consideró que, por todos estos motivos, la realización de la ruta de senderismo no ofrece peligros a los caminantes. Sin embargo, señaló que su concejalía está barajando instalar en el punto de conflicto un cartel advirtiendo de que el caminante entra en una zona de caza y que extreme las precauciones o avisando de que no penetre en ella durante la temporada de actividad cinegética. Aclaró que la caza puede practicarse unos meses al año y dentro de ellos, sólo unos días y que la ley de caza obliga a los cazadores a avisar de que la están practicando en los caminos de acceso al lugar. Respecto a la ubicación de las señales en terrenos del monte de La Marquesa, Soto indicó que había consultado la cuestión con el presidente de esta comunidad «y no puso ningún problema», que el consistorio había desbrozado estos caminos con anterioridad a la creación de esta ruta a petición de los propietarios, y que el extremo final del recorrido penetra en el término municipal de Brazuelo, circunstancia que también había consultado con el regidor, dijo.
El alcalde de Astorga, por su parte, declinó hacer valoraciones sobre las acusaciones del PP.