«El proyecto del embalse fue una mentira», según Ramiro Pinto
El escritor Ramiro Pinto fue categórico en afirmar que la desaparición del valle de Riaño trajo unas graves consecuencias a cambio de nada. «Este proyecto fue un sin sentido», ya que en 1991, cuatro años después de que se cerrara el embalse, nace el primer estudio técnico por parte del estado. «Todo lo demás había sido propaganda de lo políticos que vendieron que este proyecto del embalse de Riaño iba a ser el motor de la economía leonesa». A partir de este estudio se descartan cerca de 10.000 hectáreas que no se pueden cultivar por la condiciones del suelo.
Desde el año 1997 hasta 2010 León es una de las provincias que más dinero ha recibido por parte de la Unión Europea y del Estado y «ha retrocedido 38 puestos en lo que la riqueza y el producto interior bruto. Todas las promesas que se hicieron de fijar población en el medio rural, no ha sido cierto», según Pinto.
Recordó otras de la incongruencias de este proyecto ya que en 1993 tierras que eran de secano que se recalifican a regadío, puesto que se incluyen dentro de las 82.000 hectáreas que iban a regar el embalse de Riaño, se convierten en un proyecto financiado por la Unión Europea para mantenerse en zona de secano como hábitat de las aves esteparias y para la protección de la abutarda. «Empiezan a reducirse las hectáreas de regadío de las 82.000 que van en el proyecto de Riaño. En 1997 la Confederación Hidrográfica del Duero reconoce el fracaso del proyecto de futuros regadíos», según Pinto.