Diario de León

18 reses en peligro de muerte

La Junta advirtió del riesgo que corrían los caballos de Boñar cuando se archivó la denuncia contra la empresa ganadera

Varios ejemplares se acercaban ayer a los montones de paja para alimentarse.

Varios ejemplares se acercaban ayer a los montones de paja para alimentarse.

Publicado por
A. Domingo | Redacción
León

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Dieciocho équidos de la empresa Caballos de Boñar corren riesgo de muerte a consecuencia de la supuesta falta de cuidados que han sufrido las reses desde mediados del mes de octubre, según indicaron ayer a este periódico fuentes de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, que ya advirtió entonces la posibilidad de que los ejemplares de la sociedad mercantil volvieran a encontrarse en condiciones de precariedad.

Fue el 4 de octubre cuando un auto del Juzgado de Instrucción número 1 de León decretaba el sobreseimiento provisional y archivo de la denuncia interpuesta por la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de León contra los responsables de la empresa a raíz de las condiciones que presentaban los caballos.

El Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de León, tras conocer el auto, emitía un informe en el que entendía que el sobreseimiento suponía la extinción de la obligación impuesta por el instructor de hacerse cargo del cuidado de los 173 animales de la empresa.

Sin embargo, el servicio territorial señalaba que las condiciones de la empresa podían suponer un empeoramiento de la situación de los équidos. Así, el informe de la Administración autonómica advertía de las carencias materiales y de mano de obra de Caballos de Boñar y señalaban, además, que el empeoramiento de las condiciones climáticas influiría en el estado de los caballos.

Ante el impago de las nóminas, la Junta vaticinaba el abandono de la explotación por parte de los empleados y recordaba la falta de vehículos, por avería y falta de combustible, con los que atender la granja y los pastos en los que se encontraban otros ejemplares. También se hacía constar el corte de suministro eléctrico a las instalaciones y la posibilidad de que pronto faltase el alimento a los caballos si no cambiaban las circunstancias de la ganadería.

La Fiscalía instó al instructor al archivo de las diligencias al considerar que no se daban las circunstancias necesarias para que se produjera un delito de maltrato animal -”no concurría el requisito de ensañamiento-” y tampoco apreció una falta de abandono animal, al encontrarse personal al frente de la explotación de ganado caballar. La protectora de animales recurrió esta decisión judicial.

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