Detenidos cuando se daban a la fuga con miles de euros en ropa interior
La Guardia Civil arrestó el sábado a dos de los ladrones de una tienda de lencería
Está claro que en el mundo del hampa también existen clases. No sólo por los conocidos como ladrones de guante blanco, sino también por otros, más exigentes, que buscan mercancía de auténtica calidad. Es el caso del último robo resuelto por la Guardia Civil en La Bañeza, en el que los maleantes fueron sorprendidos con dos bolsas de gran tamaño llenas de ropa de calidad y no de cualquier tipo de prendas, sino de lencería femenina y masculina, cuyo valor se estima en varios miles de euros -algunas fuentes indicaron que superaba los 10.000 euros-.
Y quizá no sea tanto cuestión de seducir, de elegancia o de comodidad como de que la ropa de primerísimas marcas, que es la que se había sustraído en esta ocasión, tiene una buena salida en el mercado y el beneficio es mayor si la mercancía sólo ha costado el esfuerzo que supone robarla.
Los hechos se produjeron en la madrugada del sábado. Los agentes del puesto principal de La Bañeza habían observado la presencia de un vehículo sospechoso en la ciudad -"marca Audi, aunque ayer no fue posible de qué modelo de la prestigiosa firma automovilística se trata-", al que sometieron a una vigilancia que finalizó en un comercio de lencería de la calle del Doctor Palanca de la ciudad.
Cuando salían a la calle. Los ladrones se introdujeron en el local y, una vez en su interior, eligieron la mercancía que tenían pensado llevarse. Fue cuando habían salido a la calle cuando encontraron a los guardias. Al parecer, el robo lo cometieron cuatro hombres, de los que dos emprendieron la huida al verse sorprendidos por la autoridad con tan comprometedora mercancía -entre la que se encontraban sujetadores, bragas y calzoncillos, entre otras prendas-, consiguiendo escapar del arresto. Los otros dos presuntos ladrones, la mercancía y el Audi en el que la banda se desplazaba no fueron muy lejos: se quedaron en el cuartel de la Guardia Civil.
Según parece, existían sospechas fundadas de que los arrestados, de nacionalidad extranjera y viejos conocidos de las fuerzas de seguridad, se encontraban en la zona, lo que había puesto en alerta al puesto de La Bañeza. Se desconoce si era intención de los maleantes destinar la mercancía a la venta en establecimientos del sector o en mercadillos. En esta historia con final feliz se venderán, como estaba previsto, en el establecimiento bañezano que las había adquirido.