«Me apuñalaron Erika y otro tío»
Los vecinos y la novia del cepedano acuchillado en Mataporquera niegan que éste tuviera un carácter violento, maltratase a la acusada y que traficase con drogas
Ayer continuó la vista del juicio que se sigue contra tres leoneses acusados del presunto asesinato de un cepedano en la localidad de Mataporquera en mayo del 2009, con la declaración de varios vecinos y la chica que convivía con la víctima. Ante el jurado popular, los testigos manifestaron que, justo antes de morir, Valentín Fernández indicó que le habían «pinchado» su ex compañera, Erika, «y otro tío».
La entonces novia del fallecido -”hija del alcalde de Mataporquera, Ángel Calderón-” declaró que el día del suceso, el 15 de mayo de 2009, vio llegar por la ventana de casa a su pareja hacia las 22.00 horas. Cuando fue a abrir la puerta del piso oyó unos gritos y bajó al portal, y allí se encontró a su novio herido, que le dijo que le habían apuñalado «Erika y otro tío».
Añadió que Valentín, que tenía entonces 34 años, le pidió que llamara a su padre, que llegó a la casa poco después. También salieron al portal los vecinos del primer piso, a los que la víctima volvió a repetir que le habían «pinchado» su ex pareja y otro hombre.
La novia de Fernández señaló además que Erika A.M. tenía un régimen de visitas para ver a su hijo acordado judicialmente, pero no lo cumplía ya que tan sólo fue a recogerlo una vez.
En contra de lo que afirmó el lunes Erika A.M., la última compañera del finado recalcó que su novio no era violento y nunca la pegó. Apostilló que ella nunca tuvo conocimiento de que maltratara a la acusada durante su relación. También aclaró que el fallecido tampoco se drogaba ni traficaba con ninguna sustancia. «Iba a trabajar y luego venía a casa», manifestó.
Además, añadió que su novio había recibido amenazas que creía que «venían de Erika». En su declaración, señaló que le contó por un mensaje de texto que habían entrado en su casa y cambiaron de sitio unas cartas certificadas relativas al proceso judicial para la custodia del niño. Según relató, también dejaron una nota en el baño que decía: «Mira qué fácil es quedarse sin lo que quieres. Si alguien se entera de esto lo primero que vas a hacer es dejar de respirar».
El matrimonio del primer piso del inmueble relató que oyeron unos gritos y después al fallecido que llamó al marido pidiendo auxilio. Cuando salieron encontraron al hombre solo, herido y de pie, pero en el momento en que lo sujetaron cayó al suelo.
Los dos coincidieron en que el fallecido decía «me han matado» y culpó a su ex pareja y a otra persona que la acompañaba. La mujer resaltó que, mientras su marido salió a llamar al 112, se quedó sola con la víctima que le dijo que le habían matado «Erika y otro tío». También negaron que fuese violento y que traficase con drogas.
Otra vecina, que vive enfrente de la casa del fallecido, subrayó que esa noche, hacia las 22.00 horas, oyó unas voces que pedían socorro y, al asomarse a la ventana, vio en ese portal como una persona sujetaba al fallecido por un brazo y otra lo golpeaba. Agregó que después de que esas dos personas se marcharan corriendo la víctima gritó «ha sido Erika».
Otro vecino que paseaba por una calle detrás de la vivienda del fallecido ha relatado que, algo más tarde de las 22.00 horas, vio a dos personas que bajaban corriendo por unas escaleras y que se subieron «casi en marcha» en un coche que se fue después a gran velocidad. Esta persona memorizó la matrícula del vehículo.