La defensa de la acusada por el crimen de Mataporquera admite el homicidio
El letrado pide para ella la pena mínima de diez años de cárcel por este delito

Erika A.M., principal acusada por este crimen.
La defensa de Erika A.M., acusada de matar a su ex pareja, un joven cepedano, en Mataporquera (Cantabria) en mayo del 2009, admitió ayer en el juicio que la mujer cometió un homicidio y pidió que se le imponga la pena en grado mínimo -”diez años-”, pero rechazó que su patrocinada sea autora de un asesinato, tal y como sostienen las acusaciones. El abogado de Erika A.M. consideró que la petición de la acusación particular, para que en la condena se imponga a su defendida una medida de alejamiento respecto a su hijo, es «ilegal».
Los acusados, Erika A.M., y sus dos amigos, Jorge B.C. y Ángel Manuel R.M., hicieron ayer uso de su derecho a la última palabra en el juicio con jurado popular que celebra la Audiencia de Cantabria. Erika A.M. declaró el primer día del juicio que se trasladó desde León a Mataporquera para poder ver a su hijo y que, cuando se tropezó con su ex pareja en el portal de su casa, éste la amenazó e hizo amago de agredirla. Según manifestó, en el forcejeo, cuando la estaba defendiendo Jorge B.C., sólo vio como este hombre caía al suelo. Erika A.M. aseguró ayer: «Mi única intención fue ver al niño, y nada más. Es por lo único que vivo y seguiré viviendo», dijo la acusada, que al igual que sus amigos, se encuentra en prisión preventiva.
Por su parte, Jorge B.C. y Ángel Manuel R.M., cuyas defensas entienden que sólo se les puede imputar un delito de lesiones con resultado de muerte, dijeron que sienten el fallecimiento de la víctima y negaron que conocieran de antemano lo que iba a suceder. «Jamás pensé que por defenderme y defenderla de que la pegara iba a pasar esto», subrayó Jorge B.C., que el primer día del juicio declaró que agarró a la víctima del brazo porque intentó pegar a Erika. Ángel Manuel R.M., que conducía el coche en el que los tres viajaron a Mataporquera desde León y en el que huyeron, señaló que no tuvo «nada que ver» con el crimen y que se ha visto envuelto «en una movida muy rara».
Absolución . Mientras, y según publicaba El Diario Montañés ayer en su edición digital, el abogado de Erika A. M. abandonó la petición de libre absolución que mantuvo al principio del juicio que se celebra en la sección tercera de la audiencia provincial. El letrado defiende que los hechos no pueden considerarse un asesinato al no considerar probado que existiera un plan preconcebido entre los tres acusados para acabar con la vida del joven cepedano, con el que Erika A.M. tenía un hijo de corta edad.
La sesión de ayer fue la reservada para que los letrados leyeran sus conclusiones. La fiscalía amplió su solicitud de penas con la aplicación de la máxima, 20 años de cárcel, para cada uno de los acusados. La acusación, ejercida por la familia de la víctima, elevó a definitivas las penas de 20 años solicitadas desde el principio. Por su parte, la defensa de Jorge B. C. volvió a pedir la libre absolución para el amigo de Erika que entró en el portal del joven cepedano aquel 15 de mayo, y añadió como alternativa la condena por un delito de lesiones con resultado de muerte, en concurso con un delito de homicidio imprudente, a la pena de cinco años de cárcel. La letrada de Ángel Manuel R. M. -”el que desplazó a los dos anteriores acusados en coche desde León a Mataporquera-” pidió la libre absolución de su defendido como autor del asesinato y, subsidiariamente, planteó que se le considere cómplice de un delito de lesiones con resultado de muerte, que lleva aparejado una pena de dos años de cárcel.
El próximo martes tendrá lugar la deliberación del jurado. También según el mismo diario, Erika A.M. y Jorge B.C. acudieron a un karaoke en un pub de León la misma noche del crimen.