Cincuenta terneros perecen en un incendio en Galleguillos de Campos
Las llamas alcanzaron gran virulencia al derretirse un depósito de gasóleo

Varios bomberos en un momento de los trabajos de extinción dentro de la explotación.
Un incendio en las explotaciones ganaderas de Antolín y Antonio Gutiérrez García, en Galleguillos de Campos, en el municipio de Sahagún, acabó ayer con la vida de 50 terneros de menos de un año de vida. Las llamas provocaron también cuantiosos daños materiales en la nave, aunque por fortuna no causaron daños personales ni afectaron a otras instalaciones colindantes, según confirmaron fuentes de los Bomberos de León.
El fuego comenzó alrededor de las once de la mañana por causas que se desconocen, y se propagó rápidamente por la explotación, en parte debido a que se produjo un derrame de tres mil litros de gasóleo quizás tras derretirse un depósito y a la presencia de paja en las instalaciones, lo que lo convirtió en más virulento, según las mismas fuentes. La práctica totalidad de los terneros que permanecían en la explotación en ese momento perecieron víctimas de las llamas y el humo. Dos que se libraron presentaban síntomas de haber sufrido el humo asfixiante dejando su piel de un color cernada.
Las llamas que afectaban a la nave alcanzaban las cubiertas de uralita, lo que hizo temer que las explosiones de éstas y su lanzamiento al exterior pudieran afectar directamente a los vecinos que acudieron al lugar de los hechos. Hasta la zona llegó también el servicio de incendios de Sahagún, que, dotado de un vehículo, trató en los momentos iniciales de frenar el avance del fuego. Los habitantes de la localidad, con el alcalde de Sahagún, Emilio Redondo, a la cabeza, también colaboraron al principio en la extinción del fuego. Posteriormente, una dotación de Bomberos de León trabajó durante casi dos horas hasta que pasadas las dos de la tarde dio por extinguido el incendio.
Los titulares de la explotación agradecieron a los vecinos su colaboración y se congratularon de que las instalaciones colindantes no se vieran afectadas por las llamas, dado que aquéllas se encontraban ocupadas por rollos de pasto así como piensos, o la propia planta de ordeño, seguidas de las plantas donde se encontraban la mayor parte de las vacas. «Entonces hubiera podido ser algo irreparable», comentaron ayer.
Según los Bomberos de León, los titulares de la explotación no se percataron en un primer momento del inicio del fuego, y cuando se dieron cuenta ya era tarde para permitir la salida de los animales del establo. No obstante, trataron de frenar el incendio con mangueras.
Las mismas fuentes consideraron que la nave en la que se encontraban los terneros quedó tan deteriorada por las llamas que será preciso derribarla. Incluso los bomberos corrieron riesgos al acceder a su interior para atacar desde ese punto las llamas, ante el peligro de que cediera parte de la estructura. La oficina también quedó arrasada por el fuego, del que los propietarios no pudieron salvar documentación ni herramientas, según los bomberos.