valencia de don juan
Piden tres años de cárcel al conductor ebrio que mató a otro en un accidente
La defensa solicita la absolución y alega que el test de alcoholemia está recurrido
El juzgado de lo Penal número 1 de los de León pasará vista oral el próximo día 8 de marzo, a partir de las 11.15 horas, a la acusación de un presunto delito contra la Seguridad del Tráfico que pesa sobre un vecino de Sahelices de Mayorga (Valladolid), para el que se piden tres años de prisión por el accidente de tráfico que el 10 de agosto del 2008 costó la vida a un vecino de Valencia de Don Juan.
Según el Ministerio Fiscal, el imputado conducía por la CL-621 en las inmediaciones de Valencia de Don Juan a las 7.17 horas de la mañana de la madrugada del sábado al domingo, con sus facultades mermadas por la ingesta de alcohol. No se percató de la existencia de una furgoneta Citröen C-15 a la que embistió por alcance, provocando la muerte del conductor y heridas muy graves a la persona que viajaba como pasajero en la furgoneta.
Tras el accidente, el procesado presentaba una tasa de alcohol de 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en la primera prueba. En la segunda el resultado fue de 0,62.
El fallecido perdió la vida prácticamente en el acto y el herido permaneció hospitalizado doce días y 155 más impedido para sus ocupaciones. La furgoneta quedó en estado de siniestro total.
De acuerdo al escrito de calificaciones del Ministerio Público, los hechos son constitutivos de un delito contra la Seguridad del Tráfico con resultado de homicidio por imprudencia grave, al que se añade un delito de lesiones por imprudencia grave. Propone el Fiscal una pena de tres años de prisión, cuatro años de prohibición de utilización de vehículos a motor y que se indemnice a la viuda del fallecido con 86.490 euros, a su hijo con 9.610, a los herederos del accidentado con 1.915 euros cada uno y al pasajero herido en 8.935 euros por las lesiones y 16.450 euros por las secuelas.
La defensa sostiene que la furgoneta de las víctimas había invadido parte del carril izquierdo en parte en el momento en que se produjo la colisión, puesto que el conductor fallecido pretendía efectuar un giro y no se percató de que iba a ser adelantado. Además, se expone también en los escritos de defensa que la prueba de alcoholemia que se practicó al procesado está recurrida, por lo cual no puede ser tenida en cuenta en el momento del juicio, puesto que de momento no se ha resuelto esta parte del procedimiento abreviado. Por todo ello, propone la libre absolución con todos los pronunciamientos.