Una noticia «inesperada» que parece de otra época
En el año 1962 una mujer de Madrid, Alicia del Valle, devota a San Juan de Sahagún, decidió legar a los pobres de la villa su patrimonio, en el que figuraban una casa en Madrid, unas acciones de Endesa y dinero. En total, son unos se trataba de unos 410.000 euros los que dejó la difunta, dinero que según estableció la corporación se repartirá en el plazo de diez años a contar desde el 2007. En abril de 2007 se abrió el plazo de presentación de solicitudes.
El alcalde que gobernaba en Sahagún cuando se recibió la herencia en el año 2004 el socialista José Manuel Lora, recibió la noticia a través de un bufete de abogados de Madrid que Sahagún había sido beneficiado con una herencia para los pobres, que había legado una anciana, viuda y sin hijos. «Me sonó extraño —señalaba Lora en aquel momento—, porque es inusual esto; había oído hablar de que en el siglo XIX era frecuente dejar la herencia a los pobres, pero hoy día parece un anacronismo histórico».
Alicia del Valle no tenía relación directa con Sahagún. Su padre era de Cabezón de Valderaduey (Valladolid), que trabajó en Grajal (León) antes de trasladarse a vivir a Pozo De Urama (Palencia), donde nació la mujer. El alcalde Lora, además , destacó que la mujer era devota de San Juan de Sahagún y, en su casa, tenía un libro sobre el santo, en el que estaba subrayado un párrafo que decía que el que no tuviera herederos dejara el dinero a los pobres ya que así tenía asegurado el cielo.