Del pacto con Bautista a la estabilidad con los leonesistas
Agradecimientos en general y particulares jalonaron el discurso de despedida de Perandones. El alcalde en funciones recordó a Recadero Bautista, Daniel Gallego y Pablo de las Heras, con quienes desempeñó sus primeras responsabilidades de gobierno, así como a los concejales de la UPL Fernando Barriales, Eugenio López y Enrique Soto, por su contribución a la estabilidad de la institución municipal en las dos últimas legislaturas, en las que el PSOE gobernó con mayoría simple.
No faltó la referencia a dos instituciones que el político considera vitales para la ciudad, el regimiento de artillería y la sede episcopal, «componentes esenciales de su historia, en su presente y futuro», con las que se debe mantener, indicó una «constante relación».
La mención especial. Perandones se lleva el recuerdo de un buen número de astorganos «que de mí han hablado no como el alcalde, sino como nuestro alcalde». Pero si alguien se llevó una mención especial en el discurso fue la secretaria personal del profesor y alcalde, Gela Breme, «siempre atenta con quien se ha acercado a la alcaldía, siempre pendiente de que se reconozca la labor del alcalde y la dignidad del cargo que ostenta».
Entre los retos que se plantean ahora Astorga, Perandones citó, entre otros, los 159.000 metros cuadrados de suelo industrial ya urbanizados y «a la espera de una mejor situación económica», la continuidad del centro Lyda, el nuevo plan general de ordenación urbana y un mayor aprovechamiento turístico, «metas que están al alcance de la mano».