Las banderas ondearon a media asta en
La villa de Sahagún amaneció ayer de luto tras la trágica muerte del joven Cristían Guaza, de 23 años de edad, mientras corría en el tercer encierro de las fiestas de San Juan. Durante todo el día las banderas del Ayuntamiento ondearon a media asta y los crespones negros se dejaron ver por las calles del pueblo. El infortunado joven corría delante del cabestro que lo arrojó contra un mojón del Camino de Santiago, situado junto al crucero de piedra (en la imagen de la izquierda). El joven, que se había quedado solo delante del animal, no pudo evitar que la bestia le alcanzase y lo arrojará hacia arriba. Ayer, muchos vecinos se acercaron hasta el lugar de los hechos para depositar flores y cirios rojos en recuerdo del joven. Mientras, la plaza del tanatorio del Sahagún congregó a numerosos vecinos que se acercaron para dar el pésame a sus familiares.