Estudian dos métodos para recuperar los restos
Los restos del aparato continuaban ayer en el pinar en el que cayeron, fuera del perímetro de la base a una distancia de unos cien metros de ésta, y se prevé que aún se tarden algunos días en retirarlos del lugar.
En estos momentos se plantean dos posibilidades para recuperar el aparato. La primera, consiste en talar los pinos para que una grúa se aproxime al helicóptero y consiga sacarlo del lugar. Pero el daño que se produciría en la masa boscosa -"además se trata de una zona en la que los ejemplares no son producto de una repoblación-" ha llevado a plantearse otra alternativa, que consistiría en utilizar un helicóptero de mayor tamaño para recuperar los restos y, posteriormente, depositarlos en un transporte que los traslade por carretera, según explicaron fuentes oficiales.
El peso del helicóptero accidentado es de 3.850 kilos en vacío y tiene un longitud de 14,21 metros, que se incrementan a 18,79 si se cuenta el rotor, con un diámetro de giros de 15,70 metros, y la hélice de cola.
La investigación, pendiente. Pese a la posibilidad manifestada en un primer momento de que un fallo mecánico sea la causa del siniestro, las mismas fuentes señalaron que, por el momento, se desconoce el motivo del siniestro y que serán técnicos de Aviación Civil los encargados de realizar la investigación pertinente. También será personal especializado el que dirija el rescate de los restos del Sokol. Se trata de la segunda aeronave de lucha contra los incendios forestales que se pierde en desde agosto pasado, cuando un hidroavión se precipitó al pantano de Riaño.