Seis brigadistas entre los trece muertos en vuelo de este año
El 2011 está resultando un año aciago para la navegación en helicóptero, al contabilizarse 13 muertos en el país hasta el momento, cifra que al Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) le parece excesiva, motivo por el que el jueves solicitaba más inspecciones y de mayor calidad para estas aeronaves.
Los trece fallecidos son el balance de tres accidentes, dos de éstos especialmente dramáticos, por el número de personas que perdieron la vida. Así, el 19 de marzo, seis brigadistas del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón fallecieron al estrellarse su helicóptero, un Bell 407 (de tipo medio, como el Sokol), en Teruel, cuando acudían a realizar tareas de extinción de un incendio. El día 6 de este mes, el piloto y un operario de origen leonés morían en Burgos, también en un Bell 407. Por último, la tragedia llegó a Andorra el día 14, cuando cinco personas fallecieron en otro siniestro. Además de los brigadistas aragoneses, hay otro accidente, con dos heridos graves, relacionado con el Tabuyo por el tipo de aparato. Así, un Sokol se precipitó al suelo cuando realizaba labores de transporte en el Parque Natural de Caldera de Taburiente, en la isla de La Palma (Canarias).