Carta que te escribo
Último asalto
Querido hermano: Las aguas bajan una miaja más tranquilas; decrece la crecida. Se han constituido los Ayuntamientos; los más inician una andadura de cuatro años con relativa tranquilidad; no tendrán más sobresaltos que los que le proporcione la caja contable que, en todos, estás semivacía. Claro que, en algunos casos, van a poner todo su interés en vaciarla totalmente, con el correspondiente desespero de interventores, secretarios y pagadores, que en ese empeño de los políticos ven peligrar sus emolumentos.
Porque, hermano, los hay que son ejemplares en eso de asaltar cajas comunales y quedar impunes. Me contaba Nolete -que no está indignado, está cabreado, cabreadísimo- por lo del tal Bayón, el de Villaquilambre. Como sabes, Nolete fue casi un cuarto de siglo presidente de la Junta Vecinal, sin una pela de indemnización, más bien poniendo pasta. Y me ha dicho que el tal Bayón, ha colocado en la junta de Navatejera, que él preside, a su compañera sentimental y a su propio hijo, de él, no de ella. Y lo ha hecho con moderación; solamente les adjudica 800 eurines «per capita» a fin de que tengan para chicles y pipas. Eso es amor, paterno y del otro.
No me extraña que la Junta, la de Valladolid quiera entrar en el baile y esté dispuesta a poner en práctica la teoría y último pensamiento del Sr. González, el ex de la señora Romero. Eliminar las Juntas Vecinales; fuera una carrada de Ayuntamientos y matarile a las diputaciones que nadie sabe que coños hacen. Eso es trabajar a conciencia aunque tenga poca ciencia, pues si queda algo para el reparto del mañana, haciéndolo a la vera del Pisuerga saldrá redondo. Que el Dios misericordioso nos acoja en su seno antes del desastre, aunque estos tíos cuando se lo proponen se dan demasiada prisa, pues León quedará convertido en una especie de reserva, para la caza de «homus cazurrus». Y no es que uno, hermano, esté muy contento con el mando de la Doña y sus antecesores. Bien sabes que allí mandan los que no deben, leoneses y ponferradinos. Andan ahora en el último asalto electoral para ver quien asienta sus posaderas en los Guzmanes. Y me choca que Matías, y alguno más, después de tantos años sacando brillo al escaño se percate ahora del detalle y pida toda la cuota diputacional para quien corresponde, para los rurales y pueblines de menos de 20.000 indígenas. Lo pide ahora que ha visto le mesan las barbas, y a otros se las han rapado; y ahora el culo les huele a azufre. Pues así y todo, visto lo visto prefiero a la Doña y quien le suceda a los de Valladolid; porque estos, cuando te descuides te inoculan un e-coli que ni la Merkel esa es capaz de combatir. Por aquí, me han dicho que están en el último asalto a las torres del palacio leonés, o más bien de los euros que allí apalean. Son demasiados indios para sólo dos caballos, y entonces andan a carrera pelada desde La Baña a Carrizo para atrapar el potro. Y en esas carreras encuentran a muchos cabreados. Y otros, entre los que me encuentro, contentos; no sólo de ser de aquí, sino porque nuestra Maite, Maite Almanza ha traído a este mundo a Guillermo, esperando no le sea de lágrimas. Bienvenido chaval, que la andadura te sea plácida y leve; a Maite y Mencía nuestra enhorabuena.