Emocionada ovación para Emilio Sierra
Decenas de personas asistieron ayer a la misa de funeral para despedir al histórico político socialista

El público aplaude el féretro de Emilio Sierra al abandonar la iglesia de Llanos de Alba.
La realidad coincidió ayer con el tópico: la pequeña parroquia de Llanos de Alba, pedanía roblana en la que nació el histórico dirigente socialista y, en la actualidad, miembro del Consejo de Cuentas de Castilla y León, Emilio Sierra -fallecido en un accidente en el Pico Correcillas- no pudo acoger a cuantos asistieron a su funeral. Además, el público despidió al féretro de Sierra con una fuerte ovación una vez acabada la misa.
En la iglesia, las autoridades siguieron la ceremonia de pie ante la falta de espacio, en un templo lleno hasta el coro. Fuera, los más afortunados se refugiaron del sol en los soportales de la parroquia, mientras una multitud se agolpaba en los alrededores.
Políticos del PSOE y del PP confraternizaron en una jornada triste, en la que se vio a quienes acompañaron al finado en su carrera política, bien en su partido o bajo otras siglas.
Algunos asistentes. El delegado del Gobierno, Miguel Alejo; el subdelegado, Francisco Álvarez; el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván; la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco; el alcalde de La Robla; Ángel Suárez; el secretario general del PSL-PSOE, Francisco Fernández, y los diputados Luis Rodríguez Aller e Ibán García del Blanco (PSOE) y Marcos Martínez Barazón (PP) comentaban antes del funeral el accidente, mientras que otros que ocuparon un sillón en el Palacio de los Guzmanes -Cipriano Elías Martínez, Ramón Ferrero, Marcelo Alonso y Francisco Castañón- también quisieron acompañar a la familia de Sierra en el funeral. Destacó la presencia del ex presidente provincial Agustín Turiel, que tuvo en Sierra a uno de sus colaboradores principales. El pleno del Consejo de Cuentas de Castilla y León, con Pedro Martín Fernández, a la cabeza y una amplia representación de la institución, se acercaron también a Llanos de Alba para dar su último adiós al compañero fallecido.