200.000 euros y en paro
El coyantino Victorino González Calvo se lleva el máximo premio del concurso de televisión . Ahora Caigo.

La familia de Vito le recibió en Barajas procedente de Barcelona después de grabar el programa.
«Cuando una puerta se cierra se abre otra», explica Victorino González, que el pasado martes ganó 200.000 euros en el programa de televisión Ahora Caigo. Vito, como le llaman su familia y amigos, se apuntó al programa a comienzos del verano, después de que el laboratorio farmacéutico en el que trabajaba decidiera no renovarle. «Me empujó mi novia porque cuando veíamos el programa me sabía muchas preguntas, pero si sigo con trabajo no me apunto», confiesa.
Victorino es un coyantino sencillo. Emigró a Valladolid a estudiar ciencias químicas y luego a Madrid a trabajar. Viene a León cada vez que puede y se reparte entre Valencia de Don Juan y San Román de los Oteros para visitar a la familia y los amigos. Se confiesa amante de las tapas leonesas, aunque lo que le sirvió el triunfo en el concurso fue un dulce andaluz, el ‘bienmesabe’ de Antequera, respuesta correcta a la última pregunta de la noche.
«No soy de caprichos», afirma, pero revela que uno de los sueños que ahora podrá hacer realidad es tener un casita con una huerta. No obstante, en la terraza del piso en el que vive en Alcalá de Henares ya cultiva perejil y tomate y una colección de 60 cactus. La afición le viene de antiguo y de la costumbre de «ayudar a mis padres en casa con las tierras y todos esos trabajos».
A pesar del éxito en su primera experiencia televisiva descarta, por el momento, dedicarse profesionalmente a ello. «Agradezco al equipo de producción lo bien que nos han tratado y lo normales que han sido conmigo, pero no tengo planes de hacerme profesional», declara. Sin embargo, no es su primer contacto con los medios, puesto que en la radio de la Universidad de Alcalá dirige el programa Que te den por el fútbol.
Confiesa que en el programa pasó nervios. «Es la vez que más he arriesgado de mi vida, todavía no sé cómo pude arriesgarme a perder 43.000 euros», afirma Vito, que se pudo plantar con los casi 45.000 euros en el bolsillo, pero prefirió seguir a por el premio más abultado que ha repartido el programa hasta ahora. «Pensaba en mi familia y en mi novia, los veía en mi cabeza, sentía que estaba haciendo la mayor locura de mi vida», relata Vito. Los segundos se le hicieron eternos hasta que comprobó que su contrincante —profesor universitario con «cara de inteligente y muy concentrado»— tampoco sabía la respuesta. Entonces besó el suelo y un anillo imaginario y se subió a una «nube» de la que aún no se ha bajado, según asegura.
«Es la vez que más dinero he ganado en mi vida y creo que es lo más cerca de ello que voy a estar nunca, soy un tío normal que ya me he llevado bastante premio», concluye Vito, y reconoce que «sí cambia la vida, pero voy a intentar seguir siendo el mismo».