La casa de Bueno se desploma debido a los graves problemas de humedad
El derrumbe no causó daños personales aunque sí afectó a un comercio cercano.

El edificio ya se encontraba vallado cuando sufrió el derrumbe.
La casa de Bueno, en el centro de Astorga, se derrumbo ayer a mediodía. La edificación, en la que actualmente no vivía nadie, estaba ubicada en la calle de Pío Gullón, en el número 15. Afortunadamente a la hora del suceso no pasaba nadie por la calle, ya que los martes se celebra mercado en la plaza Mayor y esta es una de las calles que salen de la céntrica plaza.
Durante la mañana de ayer, algunos vecinos dieron la voz de alarma en el Ayuntamiento al descubrir que la fachada de la casa se encontraba abombada y existía riesgo de derrumbe. Desde el Consistorio vallaron la zona por precaución y para evitar desperfectos si se producía algún desprendimiento. Sin embargo, nadie pensó que la casa de Bueno tocaría a su fin de una manera tan inesperada.
El derrumbe no dejó víctimas, pero sí daños materiales. Un escaparate de la droguería que se sitúa enfrente de la edificación, sufrió el impacto de un escombro que desplazó la valla, que se había colocado horas antes por precaución acordonando la zona frontal de la casa.
En el momento que se conoció la noticia desde el Ayuntamiento de la ciudad habilitaron máquinas para retirar los escombros de la fachada que habían impactado contra el suelo. Ahora la parte de la vivienda que queda en pie — la mayoría salvo la fachada y algunos muros interiores—, se mantiene a la espera de ser demolido para evitar próximos derrumbes.
Versiones. Son varias las versiones que se barajan en torno a que pudo provocar el suceso, sin embargo la opción más aceptada, a la espera de que se confirme por un experto, es que la humedad acabó dilatando las vigas y provocando el derrumbe de la fachada. De hecho, el derrumbe ha dejado al descubierto grandes goteras en las esquinas de algunas estancias de la vieja edificación.
Algunos grupos políticos, como el PAL-UL, ya habían denunciado en reiteradas ocasiones durante el año pasado el estado en el que se encontraba el edificio y que podía derrumbarse en cualquier momento.