El número de explotaciones ha pasado de 340 a 110 en cuatro años
Otro de los puntos que se trató en la reunión mantenida ayer con el director de Producción Agropecuaria y Desarrollo Rural es la alarmante reducción de las explotaciones ganaderas que se ha producido en la comarca de Riaño. De las 340 que existían hace cuatro años tan solo quedan 110 en funcionamiento. Este descenso de actividad ganadera puede deberse en parte, según José Antonio Turrado, secretario general de Asaja, «a la dejadez total de funciones y a la falta de sensibilidad que ha tenido siempre la Junta de Castilla y León con los problemas ganaderos de la montaña».
No hay que olvidar que la comarca ya fue declarada zona de especial incidencia de la brucelosis hace diez años, lo que también perjudicó en gran medida a la cabaña ganadera de la zona.
En esta ocasión, los ganaderos se enfrentan al brote de la tuberculosis, que afecta al seis por ciento de las explotaciones ganaderas cuando la media en la comunidad a penas llega al 1,5 por ciento.
Por su parte, la Unión de Campesinos de León (UCCL) consideró «positivo», en una nota recogida por Ical, que «por fin, la administración regional reconozca que existe un problema importante de tuberculosis en la comarca de Riaño» al tiempo que se lamentó de que «desde la Consejería de Agricultura y Ganadería no se asuma que la causa de este problema, según los profesionales que se dedican a esta actividad, son las distintas especies de la fauna silvestre que están provocando este repunte de la enfermedad».