Un informe advierte de que la demanda creciente llevará a mantener el carbón
La Agencia Internacional de la Energía lo sitúa como el primer generador de electricidad.

Central térmica de Compostilla, en Cubillos del Sil.
«La demanda creciente de carbón significa que los depósitos más pobres tendrán que ser explotados, lo que probablemente conducirá a una presión alcista sobre los costes de extracción y por lo tanto en los precios del carbón». Es una de las conclusiones más llamativas del informe sobre las proyecciones del mercado del carbón hasta el 2016, que presenta hoy en Madrid la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Carlos Fernández Álvarez, analista del sector del carbón de la agencia, será el encargado de presentar este informe esta tarde en el Club Español de la Energía.
Fernández recuerda que a pesar de «los llamamientos de numerosos países para reducir la dependencia del carbón como fuente de energía primaria, por su alto contenido en carbono, su demanda global sigue en aumento y es ya la mayor fuente de generación de electricidad a nivel mundial».
Aumento del precio. El responsable de la AIE recuerda que frente a la percepción tradicional del carbón como una fuente energética de bajo coste y precio estable, «recientemente ha aumentado su precio y su volatilidad»; y añade que mientras el carbón se considera como una fuente de generación muy segura «hay cuellos de botella de las infraestructuras y las estrategias de mitigación del cambio climático que pueden presionar drásticamente el mercado».
El informe sobre la situación actual del mercado del carbón y las perspectivas en los próximos cuatro años analiza la demanda y la oferta del carbón, además de «los fundamentos del mercado de este tipo de energía para los próximos cinco años», y pone el acento en el comercio y desarrollo de las infraestructuras en los países exportadores clave.
Lo que deja claro el informe es que el mercado chino será el que marque el futuro de esta fuente de generación energética, y que sus decisiones para impulsar su consumo o buscar otras alternativas afectarán directamente a los precios de la electricidad en todo el mundo: «Lo que suceda en China en el medio plazo puede afectar a los precios de la electricidad que los consumidores en todas partes del mundo tienen que pagar».
Fernández Álvarez hace hincapié en que «el crecimiento de la demanda de carbón en los próximos cinco años en su mayoría se producirá en los países no pertenecientes a la OCDE, como China e India»; y que a pesar de la aparición de nuevos países exportadores, como Mongolia y Mozambique, los exportadores tradicionales «supondrán la mayor parte del crecimiento de la oferta».
Seis países concentran en la actualidad el 80 por ciento de las exportaciones de carbón a nivel mundial, mientras que «la demanda aumenta y podrían producirse cuellos de botella por falta de infraestructuras que ya han hecho que en los últimos años el precio del carbón se triplicase».