Un hito para las mujeres del campo

Cuatro mil leonesas pueden beneficiarse de la nueva Ley de Titularidad Compartida.

norberto

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pilar infiesta | redacción
León

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Cuatro mil leonesas dedicadas a la agricultura podrán beneficiarse de la nueva Ley de Titularidad Compartida, que entró en vigor el pasado 5 de enero, y que permite, por primera vez, que las mujeres del campo puedan compartir al 50% con sus maridos los beneficios, deudas y derechos de una explotación agraria. Hasta ahora, el sector todavía se regía por un Real Decreto de la época franquista aprobado en 1971, que especificaba que sólo uno de los cónyuges podía ser titular de una explotación agraria. «Así las mujeres se quedaban arrinconadas, porque los derechos de la PAC, la cuota láctea o las subvenciones venían a nombre del marido, y en una situación de divorcio, él se quedaba con todo. Había muchas mujeres que después de estar trabajando toda la vida en la explotación y atendiendo su casa se quedaban sin nada», indica Fini García, del sindicato Ugal-Upa.

La presidenta de la Asociación de Mujeres Leonesas del Mundo Rural (Amulemer), Rosa Fernández Rodríguez, cree que la titularidad compartida es un «avance importante», ya que supone el reconocimiento de derechos a las mujeres que trabajan en las explotaciones, cuyo trabajo, hasta la fecha, no era visible y era considerado como «ayuda familiar». La nueva normativa les permite compartir trabajo, tomar decisiones y visibilizar su papel y sus derechos. «Las mujeres en el medio rural solo tienen pensiones de viudedad. Si caen enfermas se les atiende porque es beneficiaría de la cartilla sanitaria de su marido. Y si se separa no tiene derecho alguno», apunta.

La firma depende de él. El hecho de que la inscripción en el registro de titularidad compartida sea voluntaria es una de las lagunas que presenta esta Ley para la presidenta de Amulemer, ya que el titular de la explotación es normalmente el varón y deja, por lo tanto, a su voluntad el que ambos figuren como titulares de derecho. «Si él no quiere acudir a inscribir a su mujer, ella se queda sin poder ejercer su derecho». También teme que el mal momento económico impida a muchas parejas poder hacer frente a otra seguridad social. Como fortalezas, en cambio, resalta el artículo 13, sobre situaciones de divorcio, ya que no hará falta que la esposa esté en régimen de titularidad compartida para reconocerle el derecho a una compensación, siempre que se acredite que ella también trabajó en el campo; y las bonificaciones en la seguridad social. Para Fini García, las administraciones deben empeñarse en difundir y promocionar la ley de forma intensa en el medio rural para que tenga efecto, ya que la Junta todavía no ha activado ese Registro imprescindible para el Ministerio de Agricultura.

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