Tres municipios ya se han gastado el IBI de la AP-66 en hacer obras
Sena de Luna, que recuperó 1,5 millones, aún tiene el dinero .

El IBI recuperado anima a Sena a asfaltar sus pueblos con medio millón de euros en verano.
Cimanes del Tejar, Santovenia de la Valdoncina, Onzonilla y Sena de Luna son los únicos afortunados, de momento, en el proceso judicial para recuperar el IBI de la autopista León-Campomanes. Las peticiones de los otros seis municipios con los que iniciaron hace cinco años la batalla judicial por las compensaciones se estrellaron contra la puerta del Tribunal Supremo, que sólo reconoció, en octubre del 2010, el derecho a cobrar de estos cuatro ayuntamientos leoneses. Los 2,3 millones que exigían llegaron a sus manos seis meses después, en abril del 2011.
Lograr el dinero constituyó un proceso lento y complicado, pero gastarlo ha resultado más fácil, al menos, en el caso de Cimanes, Santovenia y Onzonilla. Sus alcaldes indican que los 120.000 euros, 552.000 y 110.000 euros que ingresaron, respectivamente, hace menos de un año se han empleado ya en diversas obras para intentar mejorar la calidad de vida de los vecinos.
«No entiendo la justicia, por qué dijeron sí a recuperar el IBI del 2001 al 2004 y no al de los siguientes cuatro años; por qué respaldaron las peticiones de unos ayuntamientos y denegaron las de otros, y por qué unas autopistas abonan el 100% del IBI y la de León a Asturias se libra del 95%», expresa el regidor de Cimanes, Genaro Martínez (PP).
En su zona, el porcentaje del impuesto recuperado se ha destinado a renovar un alumbrado público obsoleto, instalado hace 30 años, en las localidades de Azadón, Cimanes y Velilla. En Onzonilla, se empleó para engrosar el plan de inversiones anuales, dotado con 700.000 euros. En él se incluye la última fase de reforma del Ayuntamiento, el depósito de Antimio de Abajo, pavimentaciones, modernización de las piscinas y el frontón y una mejora en el gasto energético.
«La verdad es que con los mismos argumentos nos concedieron el IBI de unos años y nos denegaron el de otros, así que no somos tan afortunados, pero el dinero es verdad que nos ha ayudado en nuestros planes», indica el alcalde, Álvaro del Árbol.
Gasto rápido y austeridad. Por su parte, Santovenia pagó con ese importe inmuebles ya en marcha, como el almacén municipal, el consultorio de Quintana de Raneros y la casa de cultura de Villacedré. «Cuando llegué en mayo a la Alcaldía —expresa Mireya Pigere— ya estaba el medio millón gastado. Quizás, se podría haber distribuido mejor y con conocimiento porque ya se veía la crisis encima». A su juicio, se invirtió «demasiado rápido».
Municipio ahorrador. Todo lo contrario que en Sena de Luna, un municipio de 418 habitantes que ingresó la mayor cuantía por el IBI, de 1.512.000 euros, y que aún conserva íntegro todo el montante. «Siempre hemos sido austeros y seguiremos siéndolo. El dinero está generando intereses en el banco y a principios de verano acometeremos un plan de asfaltado y saneamiento de 500.000 euros. También pensamos en dedicar otros 300.000 euros en obras en los años venideros, tras pensarlas bien», asegura el alcalde, Celestino García.
La alegría ‘millonaria’ tampoco se plasmará en unas fiestas extraordinarias. «Concedemos 600 euros de ayuda a las juntas vecinales, que son quienes organizan las fiestas, y hasta ahora ha sido suficiente. No quise usar antes el dinero porque era año electoral, pero ahora en unos meses comenzaremos con el asfaltado», remarca.
Los diez afectados por la bonificación del IBI se reunieron, precisamente, el pasado lunes, para exigir al Gobierno que suprima definitivamente el privilegio de Aucalsa. Seguirán estudiando, además, si recurren los fallos ante el Tribunal Europeo de Estrasburgo.