León suma sólo este año 214 incendios y más de seis mil hectáreas calcinadas
La superficie quemada desde enero cuadruplica a la calcinada durante el verano.

León ha registrado multitud de incendios de escasa magnitud pero complicados de extinguir.
León vive su invierno más seco de los últimos sesenta años. La ausencia total de precipitaciones desde el inicio del año hidrológico, el pasado mes de octubre, y la imprudente y a veces malintencionada mano del hombre, se están cebando con los montes de la provincia que en lo que va de año han registrado un total de 214 incendios forestales, que han calcinado más de seis mil hectáreas, según los datos facilitados ayer mismo por el delegado territorial de la Junta en León, Guillermo García. Estos datos arrojan una situación extremadamente grave, si se tiene en cuenta que durante los meses de julio, agosto y septiembre del año pasado, temporada considerada como de alto riesgo, ardieron 1.605 hectáreas, en 275 incendios forestales.
Las zonas más afectadas por esta oleada de incendios se registran en el Bierzo y en La Cabrera. Uno de los más graves fue el declarado el pasado fin de semana en Corporales, dentro del municipio de Truchas, un incendio avivado por tres focos distintos, calcino más de 700 hectáreas de monte en un fuego que llegó a la localidad de Marrubio, en Castrillo de la Ribera. También muy grave, sobre todo por la sensibilidad de la zona devastada, fue el también provocado el pasado sábado en Riolago, en pleno corazón de la reserva de la biosfera de Babia, donde el fuego arrasó 250 hectáreas de monte, pero también de robles, en una zona de altísimo valor ecológico, y con innumerables figuras de protección medioambientales. La comarca de Omaña también se ha visto afectada por los incendios. Los vecinos de San Martín de la Falamosa fueron testigos de como las llamas se quedaron a escasos metros de sus casas. Tan sólo en la comarca de El Bierzo, desde el 1 de enero de este año hasta el pasado domingo se han contabilizado un total de 46 incendios.
La preocupación de Junta de Castilla y León ante esta situación se ha hecho notar en todas y cada una de las declaraciones del consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, que alerta de una primavera complicada, ante la ausencia de temperaturas, y que anuncia «tolerancia cero» con las personas que está detrás de los incendios forestales.