san justo de la vega
Un centenar de empresas presentan ofertas para el sellado del vertedero
Las obras se prolongarán durante ocho meses, con un presupuesto de 550.000 euros.

Trabajos de sellado de un vertedero en una fotografía de archivo.
Un centenar de empresas han presentado sus ofertas para acometer las obras de sellado del vertedero de San Justo de la Vega. Se trata de un proyecto impulsado por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que cuenta con un presupuesto de 550.000 euros y que se ejecutará este mismo año. Las empresas que compiten en la licitación han presentado ofertas que oscilan entre los 432.000 y los 260.000 euros. Las obras tienen un plazo de ejecución de ocho meses y aún tiene pendiente la adjudicación del proyecto.
Según se recoge en el proyecto, elaborado por Payd Ingenieros S.L., las actuaciones van encaminadas a proteger la zona con el fin de impedir que el agua de lluvia entre en contacto con los residuos acumulados en el vertedero, «así como controlar los lixiviados que puedan generarse de los residuos sellados».
El proyecto incluye la restauración del resto de la parcela restante con el fin de que pueda ser utilizada por el municipio. La restauración se llevará a cabo a través de la revegetación de la zona, lo que facilitará la reducción del impacto visual y paisajístico de la parcela. Actualmente el vertedero se encuentra inactivo y ya no recibe residuos urbanos desde la puesta en marcha del Centro de Tratamiento de Residuos provincial, aunque sí siguen existiendo vertidos de otro tipo como muebles y restos vegetales, según se reconoce en el proyecto, elaborado en el 2008.
En aquella fecha se cifró el volumen de residuos en 22.724 metros cúbicos, aunque en el proyecto se reconoce que este volumen seguiría aumentado de forma considerable hasta la fecha definitiva del comienzo de las obras de sellado, ya que durante la redacción del proyecto «se ha observado el vertido incontrolado de residuos». El volumen de residuos urbanos, que finalmente serán sellados, supone el 45% del total, mientras que el resto corresponde a residuos inertes, que serán separados durante el proceso de sellado. En total, serán algo más de 11.000 metros cúbicos los que quedarán bajo tierra, con un peso de 10.700 toneladas.