la robla
Pagarán en monedas de 0,50 ¤ su cuota de hipoteca para exigir una moratoria
La pareja, con dos hijos, teme perder su casa al mermar sus ingresos por la crisis.

Noelia Camino y Florencio Díez, en la vivienda de La Robla que temen perder.
El próximo día 13, una familia de La Robla entregará los 944 euros de la cuota de su hipoteca en monedas de 0,50 céntimos como protesta por la negativa del banco a ampliarles la moratoria que les permitiría salvar su casa al pagar mensualidades más bajas. Es la llamada de atención ‘contante y sonante’ de una pareja, con dos hijos de 3 y 1 año, que temen perder su vivienda por la sacudida imprevista que propinó la crisis a sus ingresos y el escaso margen de maniobra que, según aseguran, les deja su antigua sucursal.
La historia de Noelia Camino y Florencio Díez, de 36 y 44 años, pone nombre al drama de la recesión económica. La pareja cambió su residencia de Barcelona a La Robla en el 2004 en busca de un futuro mejor, cerca de los suyos. Él logró un trabajo bien remunerado de casi 2.500 euros al mes relacionado con la minería y ella regresó al pueblo que la vio nacer. Su holgada situación les animó a adquirir una vivienda de 90.000 euros en el 2007 en la calle de La Iglesia, de 89 metros cuadrados. Después, vinieron los pequeños. Todo iba como habían soñado, hasta que los recortes afectaron bruscamente al salario de Florencio, hoy mileurista.
La familia ha logrado aguantar los dos últimos años gracias a la moratoria que exigieron al banco, tras ser informados de que existía esa posibilidad por el director de otra entidad de La Robla. En mayo finaliza ese plazo que, de no lograrse una solución, les volverá a cambiar la vida, al aumentar de 944 a 1.290 euros la tarifa mensual de la hipoteca. «No podemos afrontarla, mi marido gana 1.000 euros y, a veces, menos, y se los lleva casi íntegramente la hipoteca. Vivimos con los 500 euros de una casa que tenemos alquilada en Barcelona y que ofrecimos al banco para que nos bajara la cuota, pero siempre nos hemos encontrado con la negativa de la directora. En enero, intentamos negociar una moratoria de cuatro años para no perder el piso, pero no nos la conceden, y está claro que a una cuota de 1.290 euros no llegamos», lamenta Noelia.
En un carro
Por eso se les ocurrió dar luz y taquígrafo a su apurada situación, asesorados por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, y escenificar el día 13 una entrega de 1.880 monedas como pago de su última mensualidad de 944 euros. «No sé si tendremos que llevarlas en un carro o en bolsas, y no nos importa si las cuentan o se fían del importe. Es nuestra pequeña protesta», explica.
Noelia es técnica de educación infantil y ha intentado sin éxito lograr un trabajo en la localidad. Sus problemas de espalda no la han allanado el camino para lograr un empleo. Ella y su marido esperan que la medida de abonar la cuota con monedas de 0,50 euros «ablande el corazón del banco y nos concedan la moratoria. Ya tenemos sangrada a la familia y el incremento de cuota nos haría perder la casa», señala.