Los sindicatos creen que la mayor defensa del carbón es el empleo
«Sólo el peso social de la minería en Asturias es una garantía para el futuro».

Todas las empresas mineras tienen el horizonte del 2018 para alcanzar la rentabilidad.
«En el momento actual hacer una valoración del sector y sus empresas sobre las ayudas que perciben no vale, lo importante es que, si hay alguna posibilidad de que la minería se salve, está relacionada con el empleo. Y ahí la empresa pública puede ser el vagón al que engancharse para pelear por el futuro». Alberto González Llamas, secretario provincial de la Federación de Industria de CC.OO., recordó ayer que frente a argumentos empresariales de competitividad desde el sindicato se ha mantenido siempre que el criterio a defender es «el de salvar los territorios y el empleo».
Los sindicatos mineros leoneses consideran que no es momento de replantearse el hecho de que Hunosa reciba en ayudas a la producción, en relación con las toneladas de carbón que extrae, más del doble que la media de las compañías privadas que operan en Asturias. «También las empresas privadas, como las de Victorino Alonso, se han llevado la gran mayoría del empleo al Principado. En las cuencas leonesas el peso social es un argumento cada vez más débil».
González Llamas señala que en el pasado, «hace más de diez años, la situación pudo ser discutible; pero en la actualidad lo único que puede mantener el sector es la repercusión social y en el empleo que tendría acabar con la minería».
Recuerda, en este sentido, que en el caso de la minería leonesa «el empleo minero es cada vez menor, de hecho muchos de los actuales trabajadores están dados de alta en el régimen general, en construcción o transporte, así que tampoco podemos defenderles». E insiste en que «si se consigue apoyo para el sector será por la problemática social, no por la pelea por una minería más competitiva con menos costes, porque las minas siempre necesitarán ayudas para funcionar».
Plan del carbón
Por su parte José Manuel Álvarez Maestro, responsable del Sector Minero de FIA-UGT en Castilla y León, señaló ayer que «no hay valoración que hacer, el reparto de las ayudas está establecido en el Plan del Carbón, que se negoció y se consensuó en su día, y hoy sólo hay que cumplirlo».
Sí señaló la necesidad de que el Gobierno mantenga las ayudas al funcionamiento de las empresas en su nivel actual, sin recortes, para que la actividad se mantenga.
De igual manera, el responsable del sector minero recordó que «todas las empresas saben que hay ayudas, pero que tienen que caminar hacia la rentabilidad. Hay un horizonte muy cercano en el que sólo podrán mantenerse las empresas capaces de ser rentables por sí mismas, y las demás tendrán que desaparecer; así que todas saben ya qué tienen que hacer para poder mantenerse en el futuro».
Álvarez Maestro se refería así al horizonte del 2018, fijado por el reglamento europeo para que las minas cierren o funcionen si devuelven las ayudas recibidas.