El sector minero «confirma el engaño del PP a las comarcas del carbón»
Empresas y sindicatos responderán «con dureza» al recorte ratificado por Industria.

Imagen de archivo de la mina de Cerredo, en Asturias, explotada por el Grupo Alonso.
«Sin solución». Es el resumen de la reunión que durante cinco horas mantuvieron ayer en la sede del Ministerio de Industria empresarios mineros, sindicatos y el secretario de Estado de Energía, Fernando Martí. En realidad, poco más que ratificar lo que era un secreto a voces. Martí había tranquilizado los soliviantados ánimos del carbón en su comparecencia de hace un mes ante el Congreso de los Diputados, asegurando que el Gobierno del PP respaldaba a la minería, que los drásticos recortes fijados en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado serían subsanado con una aportación adicional de fondos. Aseguró incluso que los remanentes del Instituto del Carbón (al fin y al cabo, dinero destinado a la minería que no había sido invertido en tiempo y forma) servirían ahora para complementar las ayudas al funcionamiento sin las que las empresas no pueden seguir adelante.
Una vía de solución que el ministro, José Manuel Soria, se encargó de cerrar contundentemente en el encuentro de la pasada semana: no hay más dinero que el consignado, zanjó.
El escepticismo con que empresarios y sindicatos acudieron ayer al Ministerio de Industria, a pesar de los contactos con los grupos políticos que intentaron recabar apoyos de última hora, se concretó anoche: ni hay dinero ni hay acuerdo. «El Gobierno se mantiene en su postura», fue el escueto resumen del infructuoso encuentro.
También escueto el mensaje que empresarios y sindicatos lanzaron al finalizar la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón, y antes de mantener, a última hora de la noche, un encuentro a dos bandas en el que el sector, ya sin la administración, se hizo balance de las repercusiones que esta situación tendrá para la minería y las comarcas que dependen de ella.
A la espera de concretar las medidas con las que unos y otros vienen advirtiendo en los últimos días, un mensaje común: «Se confirma el engaño del PP a las comarcas mineras».
Y dos conclusiones: el enrocamiento del Gobierno de Mariano Rajoy supone el cierre inmediato de la minería del carbón, y el anuncio de «duras movilizaciones». Duras en la misma proporción en la que se han recortado los presupuestos del sector; o más bien en proporción al fin de una actividad económica, que al fin y al cabo, es lo que se está librando en este debate.
Los representantes empresariales reiteraron anoche que no hay alternativa, y que en estas condiciones el sector cerrará de forma inmediata. Será, eso sí, un final caótico y traumático, sin un plan de cierre ordenado y paulatino.
En respuesta los sindicatos, que hasta anoche habían apostado por agotar la vía del diálogo, anuncian la movilización «no de los mineros, sino de comarcas enteras cuya vida depende de estos salarios».
Hoy los representantes sindicales informarán en cada cambio de turno en las explotaciones mineras de la situación límite. Las movilizaciones, «duras en proporción al recorte del apoyo al sector», están servidas.