La Eurocopa entretiene a los encerrados en la Diputación
Los días e encierro empiezan a pesar en los seis mineros que eligieron la sede de la Diputación para su cautiverio reivindicativo. Y es que hoy se cumple una semana de su entrada en el Palacio de los Guzmanes y ni el inicio de la Eurocopa ha puesto un punto de optimista en estos trabajadores.
Ayer vieron el España-Italia y Juan Manuel Gutiérrez se mostraba «decepcionado con Torres... Bueno, en realidad, decepcionado con Del Bosque por ponerlo». La falta de acierto del delantero se traslada al terreno de juego de la negociación, donde los protagonistas se muestran inmóviles, al contrario que el emocionante juego de la Roja y la Azzurra, los de Diputación no esperan movimientos, a menos de que del banquillo de Industria, las extractivas o los sindicatos «aparezca un iluminado y le dé por hacer algo», explicó Gutiérrez.
Los mineros esperan movilizaciones y más de lo mismo «hasta que el día 18 se vote en el Senado». No están para tirar cohetes, pero, al menos, «no tenemos crisis de ansiedad o cosas de esas» y se muestran dispuestos a «aguantar lo que haga falta» entre los muros que diseñó Gil de hontañón.
Y aunque seis días sin salir a la calle ya pesan en la cabeza y en las piernas, los mineros han podido recibir la visita de sus familias. Gutiérrez pudo abrazar a su hija ayer por la tarde. «Ha venido a verme y les han dejado entrar. La verdad es que por todas partes nos tratan de favorecer: los diputados, la presidenta y todos».