La Junta negocia con el sector qué rutas eliminar del transporte a la demanda
Silván señala que reordenará las líneas de «escasa utilización» para lograr mayor eficacia.
Si en algo se distingue la comunidad, y León especialmente, es por su dispersión geográfica. El ‘transporte a la demanda’ había logrado reducir el sentimiento de ostracismo con el que conviven los habitantes de los pueblos más aislados. Pero la tijera de la crisis también alcanzará a este servicio. La Junta, en aras de la «eficacia», ya ha iniciado las negociaciones con las empresas de transporte para «evaluar» qué líneas y qué frecuencias serán eliminadas.
De hecho, el consejero de Fomento, Antonio Silván, ya anunció en su comparecencia en la Comisión de Hacienda de las Cortes, que el ‘transporte a la demanda’ sufrirá una «reordenación» de las rutas de «escasa utilización» para, así, lograr una mayor «eficacia y eficiencia» en la prestación de este servicio, al que calificó de «público, básico y deficitario». «Estos cambios afectarán a las rutas y a los horarios en los lugares que proceda y donde cuenten con escasa demanda», puntualizó Antonio Silván.
El ‘transporte a la demanda’ permite, desde hace ocho años, que más 172.000 habitantes del ámbito rural de León puedan desplazarse para acudir al médico o para realizar cualquier ‘papeleo’, a pesar de vivir en el quinto pino. El coste del viaje: un euro.
Casi medio millón de viajes. Desde que se inició este servicio en 2004, en la zona de Riaño, se han ido sumado, progresivamente, otras catorce áreas de la provincia leonesa. Desde entonces, ‘el transporte a la demanda’ ha realizado más de 440.000 viajes, con una inversión global de 2.981.038 euros.
Y es que este servicio, al que ahora llegan los temidos recortes, cuenta con una valoración por parte de los usuarios de un 4,7, sobre cinco, en la encuesta de satisfacción. Una matrícula de honor concedida por los mayores de la Comunidad, ya que el 64% de los usuarios tiene más de 65 años. Por sexos, quienes más lo utilizan son las mujeres (67%), y el motivo de sus viajes va unido a los achaques de la edad; en el 64% de las ocasiones se desplazaron para acudir al médico.
Esta prestación rescata del aislamiento a miles de leoneses que viven en el mundo rural, ya que la mayoría de la población de la provincia se concentra en los núcleos urbanos más importantes y, fundamentalmente, en la capital y el alfoz.
Castilla y León, con una superficie de 94.224 kilómetros cuadrados, es una de las regiones más extensas de Europa. Además, la densidad demográfica de 27 habitantes por km2 convierte a la Comunidad en una de las zonas de la Unión Europea (115 hab/km2) con menor concentración de población, y en la tercera más baja de España, donde la media se sitúa en 78 habitantes por kilómetros cuadrados.
La Consejería de Fomento arrancó este proyecto con el objetivo de paliar las desigualdades demográficas y bajo la filosofía de atender a todos los asentamientos importantes, entre los que, según la Junta, también se encuentran aquellos de cuatro o cinco personas.
Eso sí, el consejero de Fomento y Medio Ambiente recalcó que, a pesar de tratarse de un servicio que actualmente es «deficitario», sigue teniendo un carácter «básico» para los usuarios, lo que «obliga» a la Administración autonómica a atender las demandas de los viajeros que viven en el ámbito rural.