El alpinista ileso en Picos pasó más de hora y media con su hermano muerto
El montañero de la cordada cayó al vacío junto al bloque que se desprendió.
A la derecha, Olavarría desde la Vega de Liordes.
El montañero que sobrevivió al accidente el martes al accidente en la Torre de Olavarría permaneció alrededor de una hora y media junto al cuerpo sin vida de su hermano, según pudo saber ayer este periódico. Como se recordará, tres alpinistas formaban la cordada que trataba de hacer cima en la citada cumbre del macizo central de Picos de Europa cuando un desprendimiento produjo la muerte de dos de ellos.
Ayer se pudo confirmar que el accidente se produjo pasadas las once de la mañana, cuando Chema Arroyo Basurto (natural de Soria y vecino de Madrid), de 44 años, avanzaba por la vía del Rebaño de Dios mientras los hermanos Gabriel, de 37 años, y Manuel Martínez Martínez, de 41, madrileños de Pinto, se encontraban en uno de los puntos de reunión (final e inicio de los largos que forman la vía).
En la ascensión de Arroyo se produjo el desprendimiento de un bloque (porción de roca) de un tamaño considerable. La caída del material supuso también la del alpinista, que, al parecer, falleció a consecuencia de los golpes que sufrió contra la pared. De manera simultánea, el bloque golpeaba a Gabriel Martínez, ocasionándole la muerte. Al parecer, la situación de su hermano, al que resguardaba una roca de la pared, fue el motivo de que saliera ileso del siniestro. El cuerpo de Arroyo quedó, en principio, suspendido cerca de los dos hermanos.
Seis horas de rescate
Según los testimonios recogidos, la cordada no portaba teléfono móvil ni emisora con la que pedir auxilio, motivo por el que no pudo informarse del incidente hasta que una persona se percató de la apurada situación del superviviente sobre las 12.30 horas. Es entonces cuando se ponen en marcha los servicios de rescate del Servicio de Emergencias 112 Castilla y León y el Grupo de Rescate e intervención en Montaña de la Guardia Civil (Greim), que sacaron al montañero ileso de la pared y recuperaron los cuerpos. La operación de rescate tuvo una duración de más seis horas.
Pese a proceder de Pinto, Gabriel Martínez había residido durante diez años en la localidad asturiana de Soto de Caso (municipio de Caso) con su pareja, según comentaron ayer en el pueblo, y, aunque regresó a Pinto hace ahora un año, aún estaba empadronado Caso.
Los tres montañeros fueron vistos en los últimos días en el pueblo, donde el finado tenía una casa. Al parecer, esta vivienda servía de base de operaciones a los alpinistas. El hombre que no sufrió daños había veraneado junto a su hermano en Soto en años anteriores, comentaron los vecinos.