villavante
Ventiséis años de dulces sonidos de campanas
El . encuentro de campaneros contó ayer con 52 participantes de distintos puntos del país.

Las campanas repicaron al son de los 52 participantes de esta edición.
El viento llevó ayer domingo desde primera hora de la tarde la armonía del repique de las campanas a todos los hogares de Villavante, y es que el pueblo celebraba el XXVI encuentro de campaneros bajo el lema de Veintiséis años de dulces sonidos .
En esta nueva edición hubo 52 partcipantes venidos de todos los rincones de la provincia, y de fuera de la misma, para mostrar al público la maña y el brío con el que tocan las campanas. Los principales lugares de procedencia son los municipios colindantes, algunos de la provincia de Zamora y los más osados que vienen a esta reunión anual desde Madrid.
Entre los participantes los podemos distinguir de todas las edades, el más longevo de ellos, con muchas ediciones a sus espaldas, es Santiago Calderón, de 89 años. Antagónicamente, el más joven es Cristian, de 13 años, que no por ello tiene menos experiencia, ya que todos los domingos entrena en el campanario del pueblo.
Los participantes comenzaron a inscribirse a las 17.00 horas, para comenzar a hacer vibrar el campanario a las 18.00 horas. En un principio había 31 inscritos, pero durante el transcurso de las campanadas esta cifra se incrementó hasta llegar a los 52.
Desde la organización del evento señalan que lo único que se exige para poder participar en este concurso es saber tocar las campanas, aunque también se agaradece que algún concursante se salga del típico repique de fiesta e innove con toques diferentes. Los concursantes, además, pueden escoger entre tocar arriba en el campanario o a pie de calle bajo la mirada atenta del público con dos pequeñas campanas que instala la Escuela de Campaneros de Villavante.
Al finalizar el turno de todos los participantes la organización se reunió para escoger al ganador y, acto seguido, se trasladaron hacia la zona de las Eras para disfrutar, concursantes y público, de una gran paellada. Además, durante este acto se procedió al sorteo de la cesta anticrisis entre aquellos que hubieran adquirido una rifa.