Los cinco de Santa Cruz dejan el encierro y Uminsa vota ir a la huelga contra Alonso
La plantilla irá hoy al tajo, pero acordó convocar otro paro contra el recorte de sueldos en los cielos abiertos.

Mineros de Alto Bierzo, a punto de entrar en el pozo Casares.
Unión Minera del Norte (Uminsa) no ha entregado la cuchara. Los trabajadores bercianos de la empresa minera de Victorino Alonso votaron ayer en asamblea convocar una nueva huelga a partir de la semana que viene, esta vez contra el empresario, por modificar los turnos y rebajar los salarios de los 160 trabajadores del cielo abierto de la Gran Corta de Fabero. La votación se produjo después de una tensa asamblea en el pozo de Santa Cruz y sólo unos minutos antes de que los cinco mineros encerrados desde el pasado 11 de julio en el interior de la mina abandonaran la protesta siguiendo el consejo de los sindicatos, pero decepcionados por entender que la minería del carbón ha perdido la primera batalla contra los recortes del Gobierno. «Hemos luchado todo lo que hemos podido, pero hay que seguir, porque no hemos conseguido nada», decía José Antonio Páez, cegado por la luz a pesar de las gafas de sol que protegían sus ojos, después de 26 días de encierro junto a otros cuatro compañeros.
Los trabajadores de Uminsa reunidos en asamblea reaccionaron ayer como una piña y la gran mayoría decidió solidarizarse con los operarios de Jarrinas, en la Gran Corta, a los que Victorino Alonso propone modificar sus condiciones de trabajo. El cambio supondría establecer turnos de seis días seguidos y tres de descanso, independientemente de los fines de semana y los festivos, lo que implicaría una rebaja salarial —al perder el plus de los sábados y días de labor— de en torno a doscientos euros, según informó al término de la asamblea el miembro del comité intercentros y trabajador del cielo abierto, Santiago Rodríguez, que entiende que Alonso está cargando sobre sus trabajadores los recortes de las ayudas que le impone el Gobierno. «Al final, los afectados por el recorte seríamos los propios trabajadores», lamentó. Rodríguez también consideró precipitada la desconvocatoria de la huelga decidida por los sindicatos a nivel nacional, sin consultar a los mineros.
El comité de Uminsa, que horas antes había recibido garantías verbales, pero no escritas, por parte de la empresa sobre el mantenimiento del empleo hasta fin de año, tratará de reunirse de nuevo hoy con los representantes de Alonso para comunicarles que la plantilla de 400 operarios trabajará cinco días, el tiempo legal para convocar una nueva huelga. El comité contactará con representantes del resto de la empresa, especialmente en Cerredo, donde ayer sí entraron a trabajar asumiendo el cambio de turnos a cielo abierto.
«Somos compañeros y lo hemos llevado como una piña», decía Páez al salir del encierro junto a Miguel Ángel González, Luis Ángel Castañeda, Ivo Nitkov y Eliseo Otero. «Esto se acaba. Y si la minería se acaba, se acaba también la vida de esta tierra», añadió, después de abrazar a sus familiares.