Pregúntele a Tarik
Carta te escribo martín martínez
Querido hermano: Pues sí, aunque te burles de ello; con la aportación extraordinaria de 213 eurines y dos céntimos que me cascó Hacienda por defraudador, está salvada tu economía del próximo año. Ha dicho Rajoy —¿se lo creemos?— que en 2013, ojo a los dos dígitos finales, las pensiones no solo no se reducirán, ni siquiera se congelarán, sino que se aumentarán. No sé la cuantía, pero ya puedes ir preparando el agradecimiento a este tu hermano.
Bueno, querido; hemos finiquitado el veranillo de San Miguel de la vendimias, tiempo de pagar las rentas y hacer la sementera; pregonan por el Bierzo y los Oteros que el mosto es de primera calidad; esperemos como un mes largo, que ese mosto tenga buena cocedura y por San Andrés a catarlo, que para entonces «el mosto vino es», y esperemos nieve en los altos con un buen «fervudo». Que te aproveche.
Por esta banda, a pesar del dolor de un Teleno calcinado, andan preparando la última de las romerías, la de Los Remedios en Luyego. Y en Astorga, nuestro Ayuntamiento se apresta a celebrar, el próximo día 20, los 200 años del primer Ayuntamiento Constitucional; celebración inmersa, por la coincidencia temporal, en las del Bicentenario del sitio que las tropas españolas pusieron a las francesas aquel verano de 1812. El 19 de agosto, como reza la historia y tú sabes, las pusieron de patitas fuera de las arruinadas murallas y Astorga quedó liberada. Para ese día 20, se dice que tendremos en la ciudad la presencia de altísimas autoridades nacionales, autonómicas y provinciales, de las que se espera algo más que esa presencia. Ya te enterarás de todo por los compañeros plumillas.
Hermano, muy preocupado me ha dejado el ulema suní, catarí él, al que en nombre de Alá le pusieron el de Yusuf Al- Qaradawi. Es un telepredicador de éxito a través de Al-Yazira, a quien parece siguen hasta 60 millones de fieles. Me ha dejado preocupado, querido, porque ha solicitado a Benedicto XVI que, como pidió perdón a los judíos, haga lo mismo con los seguidores de Mahoma por la Reconquista de España y haber terminado con las famosas lágrimas de Boabdil la ocupación árabe de la Península.
Habrá que decirle al señor Yusuf Al-Qaradawi, que será un sabio, como atestigua su título, pero que en Astorga se «siegan verdes». Que repase bien la historia, que se tome un tiempo prudencial, que venga por estas tierras que le invito. En el «cubo de los sabios», donde estaba la sinagoga judía —que mejor que las tres religiones— nos sentaremos, explayaremos la vista sobre Maragatería y la Vega hasta la Judiega de Sendo, en San Justo y le diré:
«Sr. ulema; mejor dicho, Sr. alim que es singular. Allá por la primera decena del siglo octavo, los moritos Tarik y Muza, vía de la Plata arriba, llegaron a Astorga; arruinaron sus murallas y pasaron por sus alfanjes a los habitantes sin respetar niños, mujeres ni ancianos. Por si eso fuera poco, cuando agonizaba el siglo X un loco llamado Almanzor, en razia desde Córdoba, volvió (más de una vez) a dar caña a los astorganos que hubieron de huir despavoridos a los montes cercanos; y Al-Mansur, que parece así lo llamaban tierras debajo de Despeñaperros, tornó a desmochar nuestras murallas.
Así que, señor Al-Qaradawi, váyase usted a hacer puñetas junto con sus reivindicaciones, que la fiesta la comenzaron ustedes con Tarik, de mala memoria para los astorganos. Le invito, repito. Pero traiga consigo, por si no las ha leído, las crónicas que escribieron sus antepasados de Al-Andalus, con las hazañas y tropelías de esas gentes; pregúntele a Tarik; en el cabecero de nuestro ayuntamiento hay testimonios». Así le diría al alim predicador mal informado. Después, podéis pedirle cuentas los leoneses, que también os zurraron la badana. Cuídate hermano.