Las empresas mineras exigen a Industria que no dilate más el pago de las ayudas
Critican el hermetismo del ministerio sobre «todo lo que está pendiente en el sector».

Las empresas siguen esperando las ayudas que compensan la producción en el 2012.
La paciencia de las empresas mineras hace tiempo que llegó a su límite, pero poco pueden hacer frente al hermetismo que ejerce el Ministerio de Industria. Ni información sobre los compromisos pendientes, especialmente sobre el pago de las ayudas ayudas a la producción a apenas un mes y medio del cierre del ejercicio; ni pistas (más allá de los drásticos recortes presupuestarios) sobre sus intenciones para el futuro del sector o sobre el nuevo Plan del Carbón, que deberá entrar en vigor el 1 de enero próximo, que no se ha negociado y sobre el que nada se sabe. Y, como ocurre desde hace meses, ni una palabra sobre convocar la reiteradamente demandada Comisión de Seguimiento del plan, pese a que cada aparición pública del ministro José Manuel Soria viene adornada con la perpetua intencionalidad de «negociar».
El hermetismo ha llegado también a la reunión que el martes mantuvieron representantes del Ministerio de Industria, entre ellos el presidente del Instituto del Carbón, con responsables de la Unión Europea. Sobre el contenido del encuentro, sólo «suposiciones». Las llamadas de diversos empresarios del sector consultados se han quedado de momento en la agenda de las secretarías de los responsables de Energía.
En un primer momento se anunció que en este encuentro en Bruselas se trataría de obtener el visto bueno de la UE para el pago de las ayudas a la producción, los polémicos 111 millones de euros que quedaron para compensar a las empresas mineras tras el drástico recorte del 63% sobre las contempladas en los presupuestos del 2011.
Las empresas mineras exigen a Industria que abone ya estas ayudas, y alegan que nunca hasta ahora se había esperado la autorización de Bruselas para hacerlas efectivas. Es más, el propio Gobierno del PP abonó el pasado mes de marzo la última parte de las adeudadas del ejercicio del 2011 (75 millones que Industria descontó de las ayudas presupuestadas para el 2012) sin contar con esta autorización.
Durante años el procedimiento ha sido el contrario: se convocan las ayudas, se reparten entre las empresas y se abonan (siempre con cierto retraso, pero nunca hasta el punto alcanzado ahora). Las autoridades europeas analizan y aprueban después las ayudas. Este año Industria ya advirtió que el procedimiento sería el contrario, lo que se ha interpretado más bien como una maniobra dilatoria para el pago de las cantidades comprometidas.
En resumen, la única certeza que tiene el sector minero en este momento es la de los preconcursos, las pérdidas, los expedientes de regulación de empleo y la evidencia de que, casi a mediados de noviembre, siguen sin cobrar las ayudas con las que debían compensar su producción de todo este año. El resto sólo son dudas y desinformación.