quintana del castillo
El Pleno deja ahora sobre la mesa la incapacitación de un concejal
Alegan un defecto de forma en el punto aunque no descartan volverlo a solicitar.

Aller entrega las preguntas al secretario. Detrás en el centro el alcalde y otros corporativos.
El pleno de Quintana del Castillo se las prometía controvertido y aunque finalmente el alcalde de la localidad, Emilio Cabeza, dejó sobre la mesa el debate para «solicitar un informe a la Abogacía del Estado sobre posible incapacidad para cargo público por enfermedad mental» las discusiones no tardaron en aflorar.
Después de que el socialista expusiera que «había un defecto de forma» en la solicitud de este punto del orden del día y no descartara la posibilidad de subsanarlo y volver a llevar la propuesta, el concejal popular, José Fernández Aller, quien mantiene que la proposición va por él, pidió al equipo de Gobierno que explicara «si se trataba entonces de una coacción o una amenaza. ¿Esto qué es una persecución política contra mí?». Y aunque Aller preguntó directamente contra quien estaba pensado solicitarse el informe, el regidor esquivó la contestación alegando que «no iba por nadie» y zanjó la discusión asegurando que «quien se pica ajos come».
Sin embargo, en un momento de la discusión Cabeza reprobó el comportamiento del popular y aseguró que «si sigues así habrá que replantear la propuesta porque no entras en razón». Un comentario que Aller consideró «una amenaza velada». Después de un intercambio de reproches, el socialista explicó que «el punto ha quedado sobre la mesa y no hay más que debatir». Finalmente, Aller matizó que «mientras el PSOE tenga cuentas pendientes en la Fiscalía no pienso colaborar».
Con el turno de ruegos y preguntas los ánimos volvieron a encenderse, después de que el edil popular planteara varias cuestiones y el alcalde se negara a contestar. De hecho, en este punto, otro miembro del equipo de Gobierno tachó a Aller de «mentiroso compulsivo» por unas declaraciones en la prensa y él junto a su compañero del Mass, Carlos Vallinas, le devolvieron el insulto llamándole «caudillo». «En este Ayuntamiento no existe la democracia», subrayó Aller, quien lejos de cerrar los frentes que llevaba abiertos al pleno, se enzarzó en una discusión con su compañero de partido, José Luis Melcón. Aller le recriminó que «votaba con los socialistas», y Melcón le reprochó que «con esa actitud nunca alcanzarían la alcaldía».
Tras el pleno, el popular aseguró tener el respaldo del PP provincial, así como que sopesará la posibilidad de denunciar según lo que recojan las actas. «Yo hago oposición, lo que manda mi partido. No me van a achicar aunque sigan tirando la piedra y escondiendo la mano», sentenció.