La estación de autobuses continúa sin una solución a once días de su cierre definitivo

Un autobús inicia su ruta al salir de la terminal bañezana.
Después de que justo antes de Navidad una reunión entre el Grupo Alsa, la empresa que gestiona la estación de autobuses, la propiedad de la infraestructura, el Ayuntamiento de La Bañeza y la Dirección General de Transportes de la Junta de Castilla y León lograra un aplazamiento de un mes en el que aún era recién anunciado cierre de la terminal, las negociaciones no han llegado a buen puerto o al menos no se ha hecho público el resultado de éstas.
Según explicó el alcalde, José Miguel Palazuelo, el tema no ha estado parado desde entonces y se han celebrado reuniones entre la propiedad de la estación y el grupo de transporte de viajeros por carretera, principal usuario de la estación bañezana, situada en la travesía de la N-VI. Palazuelo indicó que no conoce el resultado de las negociaciones y espera un próximo contacto con los implicados.
Inaugurada en 1995 tras la inversión de un empresario bañezano y el Grupo Alsa, la estación nuca llegó a desarrollarse tal y como se había planteado en el proyecto, en el que se contemplaba la ejecución de un segunda fase, con otros servicios, entre éstos, el de hotel. A finales del mes de noviembre, el Ayuntamiento de La Bañeza recibió un escrito de la gestora de la terminal, la empresa Serviareas 2000, en la que comunicaba el cese de su actividad el 31 de diciembre. Desde entonces, el Ayuntamiento de La Bañeza ha manifestado su interés porque se mantenga abierto el servicio, aunque dejó claro desde un principio la imposibilidad de inyectar dinero público debido al plan de ajuste. Por su parte, la junta de Castilla y León, también ha señalado que no puede invertir en un negocio de carácter privado.
El Ayuntamiento ya dispone de tres posibles ubicaciones para un apeadero de viajeros, dos en la travesía de la N-VI (el Eroski y el Apartahotel Infanta Mercedes) y otro en la calle de La Alameda.