La Junta aprobará en marzo un plan regional contra el envenenamiento de especies
La onegé SEO/Birdlife informó ayer a través de un comunicado de algunos de los casos «más llamativos» de envenenamiento registrados en 2012 en la comunidad, entre los que se encuentra la muerte de 38 buitres leonados, en septiembre, en el Puerto de Pajares. Tras una reunión mantenida entre una quincena de organizaciones ecologistas (nueve de la comuidad y seis de ámbito estatal) y la Junta, el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz, se comprometió a aprobar un plan de acción contra el veneno en marzo. «El Plan Regional de Lucha contra el veneno estará aprobado antes de finales de marzo, y en él se recogerán aspectos como la posibilidad de creación de patrullas caninas o la especialización de agentes», afirmó Arranz.
Entre las prioridades de la lucha contra el veneno que las onegés pidieron, según SEO/Birdlife, se encuentra la intesificación de la vigilancia y la mejora en la respuesta legal, a la vez que ver plasmados en hechos los compromisos que figuren en el plan. «La puesta en marcha del plan debería servir para prevenir, detectar y sancionar los numerosos casos, muchas veces reiterados, de uso ilegal de veneno en cotos de caza o zonas ganaderas», señaló la onegé a través del comunicado.
Sobre el desarrollo de patrullas caninas antiveneno, el director general de Medio Natural manifestó que cuenta con el ofrecimiento de colaboración del equipo canino del Seprona (radicado en Madrid) y se comprometió a valorar, en función de las necesidades, la creación de patrullas propias de la Junta de Castilla y León. Las onegés insistieron en la necesidad de dotarse de equipos propios, considerando el tamaño de Castilla y León y las experiencias de otras comunidades. También sugerieron que se consideren otras opciones como compartir el uso de equipos caninos con comunidades limítrofes.
Otro aspecto importante tratado en la reunión fue la aplicación por vía administrativa de sanciones y medidas cautelares o recuperadoras en casos de uso de veneno, que según las organizaciones ecologistas es insuficiente en la actualidad, sobre todo si se compara con el gran número de casos.