oseja de sajambre
Bruselas reconoce la marca de calidad a la IGP del queso Los Beyos
La intención de los municipios es lograr las condiciones para conseguir la D.O..

Un expositor con el queso Los Beyos en una de las ferias de Oseja de Sajambre
El Diario Oficial de la Unión Europea recogió la semana pasada el reconocimiento de la Comisión Europea de la Indicación Geográfica Protegida del queso Los Beyos, un producto originario del desfiladero que lleva el mismo nombre y que abarca los municipios de Oseja de Sajambre, en León, y Ponga y Amieva, en Asturias.
El reconocimiento recoge el reglamento de protección de la IGP para todos aquellos quesos elaborados con leche de vaca, de oveja, o de cabra, ruda o pasterizada, sin mezclar, de coagulación láctica, madurados durante un período mínimo de 20 días, o de 60 en el caso de que se elaboren con leche cruda, un distintivo que con el respaldo europeo cumple uno de sus ciclos. Inmerso en una polémica entre los municipios de Oseja y Amieva y el de Ponga, que quiere para sí la exclusividad de la marca, actualmente la marca de este producto autóctono del Parque Nacional de Picos de Europa se encuentra en vía judicial, con el último capítulo finalizado el pasado octubre, cuando el Tribunal Superior de Justicia de Madrid falló a favor del municipio leonés ya que la marca «no puede ser objeto de apropiación exclusiva de nadie», según se recogía en la sentencia, recurrida ante el Tribunal Supremo por Ponga.
En el documento del reglamento sobre la protección de la IGP, que se publicó en el Boletín Oficial del Estado en el 2010 y que los tres municipios solicitaron de forma conjunta, se recoge el carácter específico del producto. En concreto, se define su aspecto externo, característico por sus pequeñas dimensiones (altura de 6 a 9 centímetros y diámetro de 9 a 10 centímetros) y con un peso de 250 a 500 gramos. Su tamaño permite un secado más rápido y su textura y aspecto le confieren especificidad.
A por la D.O.
El siguiente paso al que se enfrenta la producción del queso es la consecución de la denominación de origen, una cuestión que Ponga también quiere abordar en solitario, pero en la que se quieren implizar también los otros dos ayuntamientos de la cordillera, que ya han advertido que no se quedarán «con los brazos cruzados» en caso de que el municipio asturiano siga adelante con sus intenciones y anuncian, en el caso de Oseja, que también presentará por su parte la solicitud de la D.O.
No sólo a esta dificultad se enfrenta el distintivo de calidad, una calificación para la que se precisa que la producción de leche sea originaria de la zona. Según reconoce el teniente alcalde de Oseja, Carlos Granda, «hace años que no se produce una gota de leche en ninguno de los tres ayuntamientos porque la ganadería solamente es para carne».